
Sánchez toma la delantera sobre Fujimori en el conteo y mantiene en suspenso el desenlace electoral en Perú
Por Redacción internacional | Vértice crítico.


Lima, Perú. La segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas entró este lunes en una fase decisiva luego de que el candidato de izquierda Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú, lograra superar a la conservadora Keiko Fujimori en el conteo oficial de votos, revirtiendo la tendencia que predominó durante gran parte de la jornada electoral.
Según los datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 94,20 % de las actas contabilizadas, Sánchez alcanzaba el 50,04 % de los sufragios, equivalentes a 8,825,325 votos, mientras que Fujimori obtenía el 49,95 %, con 8,809,564 votos.
La diferencia entre ambos candidatos se situaba en apenas 15,761 votos, margen que refleja una de las contiendas electorales más cerradas de la historia reciente del Perú y mantiene la incertidumbre sobre el resultado final.
El ascenso de Sánchez representa un giro significativo en el proceso de escrutinio, ya que durante las primeras horas posteriores al cierre de las urnas la candidata de Fuerza Popular aparecía encabezando los resultados preliminares. Sin embargo, la incorporación progresiva de nuevas actas terminó favoreciendo al aspirante izquierdista.
Mientras avanza el conteo, Sánchez llamó a sus simpatizantes y a la ciudadanía a esperar los resultados definitivos “con tranquilidad y serenidad”, al participar este lunes en una actividad parlamentaria. El candidato mantuvo sus funciones legislativas durante la campaña al no renunciar a su escaño en el Congreso.
Por su parte, Keiko Fujimori reiteró su compromiso de reconocer el veredicto de las urnas, independientemente del resultado. La candidata había advertido desde el domingo que el país enfrentaría “días largos” antes de conocer al próximo presidente de la República.
La elección enfrenta dos proyectos políticos claramente diferenciados. Sánchez propone una agenda de reformas sociales, fortalecimiento del papel del Estado y ampliación de programas de protección social, mientras que Fujimori defiende una orientación económica liberal, continuidad institucional y fortalecimiento de la inversión privada.
Con miles de votos aún pendientes de contabilizar, especialmente provenientes de zonas rurales y del exterior, el desenlace permanece abierto. No obstante, la ventaja alcanzada por Sánchez marca un momento crucial en una elección que mantiene en vilo a Perú y es seguida con atención por toda América Latina.
El resultado final definirá no solo la conducción política del país andino durante los próximos años, sino también el rumbo de uno de los escenarios más disputados del panorama político regional.





































