
Por Domingo Acevedo | Vértice Crítico


La izquierda dominicana enfrenta un momento crítico. Pienso que, en estos momentos, debe encontrar la forma de articularse para hacer frente a las amenazas inminentes: el paquetazo económico que está a la vuelta de la esquina, la ley mordaza que coarta las libertades, las constantes violaciones a los derechos humanos por parte de la Policía y, sobre todo, el grave problema que representan las empresas mineras y su impacto en nuestro país.
Sin embargo, mirar electoralmente hacia el 2028 nos saca del debate político nacional y nos desmoviliza. Para la izquierda, aun cuando logre articularse, ocurrirá lo mismo que en los procesos electorales anteriores: pasará sin pena ni gloria. Por eso, si queremos avanzar y dejar un legado a las futuras generaciones, debemos cambiar el enfoque.
Es imperativo volver a los barrios, educar y organizar a la gente, e iniciar un amplio proceso unitario sustentado sobre bases sólidas de sinceridad y objetividad. Debemos mirar más allá del 2028, entendiendo que la construcción de poder popular es el verdadero camino.
Pongamos los pies sobre la tierra y entendamos, de una vez por todas, que la vida se nos va y que, sin unidad, no hay triunfo. La hora de los discursos vacíos ha terminado; es tiempo de acción colectiva y de compromiso real con nuestros territorios.




































Excelente trabajo informativo.Debemos de continuar elaborando escenarios de información alternativos, para fomentar una conciencia crítica que de al traste con la pasividad en los enfoques de izquierda.