Un candidato que ocupe el primer lugar debe ser confirmado por el Claustro Mayor, porque ha abordado los temas fundamentales de la academia, que son los siguientes:
– La fusión y el Decreto 580.
Analizar y enfrentar las implicaciones del Decreto 580, que viola la autonomía universitaria y subordina el ya precario presupuesto de la UASD al Ministerio de Educación (MINERD). Es necesario evaluar sus consecuencias negativas y defender la independencia administrativa y financiera de la universidad; es decir, la verdadera autonomía de la UASD.
– Blindar la naturaleza pública de la UASD.
Garantizar la protección de la UASD frente a los proyectos privatizadores impulsados por sectores oligárquicos. La universidad debe mantenerse como un patrimonio del pueblo dominicano y como un instrumento de movilidad social.
– Reactivar la Reforma y Transformación Universitaria.
La actual gestión ha abandonado este proceso estratégico. Su paralización afecta la modernización institucional, la calidad académica y la eficiencia administrativa. Retomar esta agenda es imprescindible.
– Financiamiento y presupuesto.
La misión educativa de la UASD se expande cada día en todo el territorio nacional, especialmente en favor de los sectores más vulnerables. Por ello, es urgente exigir el cumplimiento del aporte presupuestario que establece la ley, sin depender de fondos extraordinarios de los gobiernos de turno. El financiamiento debe ser estable, suficiente y sostenido.
– Política académica de grado y posgrado.
Promover el fortalecimiento de la oferta académica de grado y posgrado, evitando una participación impropia en los niveles básico y medio, responsabilidades que corresponden al Ministerio de Educación, institución que dispone del 4 % del PIB para esos fines.
– Cumplimiento de las resoluciones del Consejo Universitario.
La UASD debe salir de la situación de desacato judicial en la que se encuentra por no cumplir con resoluciones y sentencias del Tribunal Constitucional que afectan a un pequeño grupo de docentes jubilados. La institucionalidad debe ser restaurada.
– El seguro médico.
Es necesario mejorarlo significativamente, garantizar la cobertura de los medicamentos y limitar los copagos abusivos.
– Situación del Plan de Retiro.
Abordar la crisis del Plan de Retiro y garantizar su sostenibilidad financiera para evitar un colapso que pondría en riesgo la seguridad social universitaria.
– Conclusión del rediseño curricular.
Completar el proceso de rediseño curricular, que continúa inconcluso en varias facultades y escuelas. La actualización académica es clave para mantener la calidad educativa.
– Representación de los jubilados.
Asegurar la participación de los docentes y empleados jubilados en todos los organismos de cogobierno, reconociendo su experiencia y su aporte histórico a la institución.
– Rescatar la ética institucional.
Enfrentar el nepotismo, el clientelismo y las prácticas que erosionan la integridad moral de la UASD. La universidad necesita una cultura institucional basada en la transparencia, la meritocracia y el servicio público.
Si el rector electo aborda estos problemas durante su gestión, fortalecerá la docencia, la investigación y la extensión universitaria, y colocará a la UASD en el camino de la excelencia académica y en el lugar que merece dentro de la sociedad dominicana.
Lamentablemente, pocos de los temas señalados están presentes en los diferentes programas de los candidatos a rector.