Home Actualidad Después de las urnas, comienza la Universidad que todos estamos llamados a...

Después de las urnas, comienza la Universidad que todos estamos llamados a construir.

320
0
Edificios de aulas UASD Santiago
Edificios de aulas UASD Santiago
Víctor Burgos.
Víctor Burgos.

Dr. Víctor Manuel Burgos Caba | Vértice crítico. 

La democracia universitaria ha hablado. Lo ha hecho con la fuerza de la participación, con la legitimidad del voto y con la esperanza de una comunidad académica que decidió confiar en un proyecto de transformación institucional sustentado en el conocimiento, la experiencia, la ética y la capacidad de construir consensos.

Expreso mi más sincera felicitación al equipo rectoral encabezado por Jorge Asjana David, junto a los vicerrectores, decanos, directores de recintos y centros que recibieron el respaldo mayoritario de la familia universitaria. De manera especial, felicito al equipo académico que conducirá los destinos de la UASD Recinto Santiago, integrado por Luis Balboa, Juan Toribio Milane y Humberto Contreras, quienes demostraron que es posible hacer política universitaria desde el respeto, el diálogo, la planificación estratégica y la construcción paciente de acuerdos.

Este triunfo no pertenece únicamente a quienes resultaron electos. Pertenece a toda la Universidad Autónoma de Santo Domingo, porque cada proceso democrático fortalece la institucionalidad cuando sus resultados son asumidos con madurez, respeto y sentido de responsabilidad histórica.

Durante esta intensa jornada electoral aprendimos lecciones que trascienden cualquier campaña. Aprendimos que la perseverancia vence al desaliento; que el consenso produce resultados más sólidos que la imposición; que la prudencia constituye una forma superior de liderazgo; que la firmeza puede convivir con el respeto; y que las ideas terminan imponiéndose cuando son acompañadas de trabajo, coherencia y credibilidad.

Vivimos momentos de entusiasmo y de incertidumbre; conocimos avances, pausas estratégicas y decisiones complejas; enfrentamos críticas, incomprensiones y desafíos propios de toda competencia democrática. Sin embargo, nunca dejamos de creer que la mejor respuesta era mantener la serenidad, fortalecer la unidad y colocar el interés de la institución por encima de cualquier interés particular. Esa convicción terminó siendo una de las mayores fortalezas de ambos proyectos académicos.

A partir de hoy concluye la competencia electoral y comienza el tiempo de la gobernanza universitaria. Es el momento de reencontrarnos como una sola comunidad académica. No hay vencedores ni vencidos cuando el propósito superior es engrandecer la Universidad. Existen responsabilidades compartidas para construir una institución más fuerte, más transparente, más innovadora y más cercana a las necesidades de la sociedad dominicana.

La UASD está llamada a consolidarse como una universidad pública de referencia para el Caribe y América Latina. Una universidad donde la excelencia docente sea una práctica cotidiana; donde la investigación científica genere conocimiento útil para transformar la realidad; donde la innovación impulse soluciones para los grandes problemas nacionales; donde la extensión fortalezca el vínculo permanente con la sociedad; y donde la tecnología sea utilizada con criterios de racionalidad, humanismo, inclusión y responsabilidad ética.

La universidad del presente y del futuro debe formar profesionales competentes, pero también ciudadanos íntegros. Debe promover el pensamiento crítico sin renunciar al diálogo; la libertad sin abandonar la responsabilidad; la excelencia sin perder la sensibilidad social. Debe ser un espacio donde la ciencia conviva con los valores democráticos, donde el conocimiento se traduzca en justicia social y donde la autonomía universitaria encuentre su mayor legitimidad en el servicio permanente a la nación.

En este contexto, la UASD Recinto Santiago tiene la oportunidad histórica de convertirse en un referente nacional de gestión académica. Su tradición, su capital humano y la visión compartida de su nuevo equipo directivo permiten imaginar un recinto líder en investigación, innovación, internacionalización, transformación digital, formación continua y vinculación con los sectores productivos y sociales de la región Norte. Ese debe ser el horizonte que inspire cada decisión institucional.

Expreso, finalmente, mi gratitud a todas las mujeres y hombres que compartieron este camino. Gracias por la confianza, por la solidaridad, por la inteligencia colectiva, por la prudencia en los momentos difíciles y por la lealtad a un proyecto que siempre colocó a la Universidad por encima de las personas. Las campañas terminan; los valores que las sostienen permanecen.

Hoy no celebramos únicamente un resultado electoral.

Celebramos la posibilidad de iniciar una nueva etapa para la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Celebramos la esperanza de demostrar que la gestión universitaria puede estar guiada por la excelencia académica, la transparencia institucional, la innovación permanente y el compromiso con el desarrollo humano.

Celebramos la certeza de que la educación superior pública continúa siendo una de las mayores fortalezas de la democracia dominicana.

Que este sea el comienzo de una gestión que honre la historia de nuestra Universidad y, al mismo tiempo, abra las puertas de una nueva modernidad académica al servicio de la República Dominicana.

La mejor victoria será aquella que cada día construyamos desde las aulas, los laboratorios, las bibliotecas, los proyectos de investigación, la extensión universitaria y el compromiso ético con nuestro pueblo.

¡Adelante, Universidad Autónoma de Santo Domingo!

El autor es:

Doctor por la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).

Profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here