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Amín Abel Hasbún: vida, pensamiento, militancia y legado.

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Bautista López García
Bautista López García

Por Bautista López García | Vértice Crítico.

Amín Abel Hasbún pertenece a esa generación de jóvenes dominicanos cuya vida estuvo marcada por algunos de los acontecimientos políticos más trascendentales de la segunda mitad del siglo XX: la caída de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, las luchas por la democratización, el golpe de Estado contra el presidente Juan Bosch en 1963, la Revolución Constitucionalista de Abril de 1965, la intervención militar estadounidense y la posterior represión política de los llamados Doce Años de Joaquín Balaguer.

Nació en Santo Domingo el 12 de octubre de 1942. Desde muy joven se distinguió por su inteligencia, disciplina y compromiso con los acontecimientos políticos y sociales de su tiempo. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Dominicano de La Salle, donde obtuvo el título de bachiller y recibió reconocimientos por su desempeño académico. Posteriormente, ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) para estudiar Ingeniería Civil, carrera que combinó con una intensa actividad estudiantil y política.

Universidad, juventud y compromiso político

La formación política de Amín Abel se desarrolló en el contexto de la crisis final de la dictadura trujillista y de la apertura que siguió al ajusticiamiento del dictador, el 30 de mayo de 1961.

Tras la caída de la dictadura, se vinculó al Movimiento Revolucionario 14 de Junio y, posteriormente, al movimiento estudiantil universitario y al grupo Fragua. Desde esos espacios participó en las luchas por la transformación de la universidad dominicana.

En la UASD alcanzó rápidamente un destacado liderazgo. Fue dirigente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), organización en la que ocupó importantes responsabilidades, entre ellas la Secretaría General.

Desde esas posiciones participó en las movilizaciones estudiantiles de la época y en la defensa de la autonomía y el fuero universitarios, así como en las demandas por la democratización de la educación superior y la defensa de los derechos estudiantiles.

La trayectoria de Amín Abel quedó estrechamente vinculada al Movimiento Renovador Universitario, proceso que desempeñó un papel determinante en la transformación de la UASD después de la caída de la dictadura. Para él, la universidad no podía permanecer al margen de los grandes problemas nacionales. El conocimiento y la formación profesional debían estar vinculados a las necesidades de la sociedad.

Abril de 1965: una experiencia decisiva

El 24 de abril de 1965 estalló la Revolución Constitucionalista, inicialmente orientada al restablecimiento del orden constitucional quebrantado por el golpe de Estado contra el presidente Juan Bosch, ocurrido el 25 de septiembre de 1963.

Amín Abel se integró activamente a la lucha constitucionalista. Su participación en los acontecimientos de Abril constituyó un momento decisivo en su trayectoria política y profundizó su compromiso con las ideas revolucionarias.

La intervención militar estadounidense, iniciada el 28 de abril de 1965, y la posterior conclusión de la guerra modificaron profundamente el escenario político dominicano. Sin embargo, lejos de abandonar la militancia, Amín Abel continuó desarrollando su actividad política y revolucionaria.

Del 14 de Junio al Movimiento Popular Dominicano

Después de Abril, continuó vinculado al Movimiento 14 de Junio (1J4), organización que atravesaba un intenso proceso de debate y reorganización. En diciembre de 1966 se incorporó al Movimiento Popular Dominicano (MPD). Una investigación sobre la trayectoria de esa organización sitúa públicamente su incorporación el 7 de diciembre de ese año, cuando un grupo procedente del 1J4 hizo pública su integración mediante un comunicado firmado por varios dirigentes, entre ellos Amín Abel Hasbún.

A partir de entonces, asumió responsabilidades dentro del MPD y participó en las actividades políticas de la organización en un período caracterizado por la creciente persecución contra dirigentes y militantes de izquierda.

Su militancia revolucionaria estuvo acompañada de una preocupación permanente por el estudio y la interpretación de la realidad latinoamericana. En este sentido, su obra América Latina busca su camino constituye una referencia importante para aproximarse a su pensamiento político.

Un estudiante de Ingeniería Civil que no llegó a graduarse en vida

Existe una precisión histórica que resulta indispensable al abordar la trayectoria académica de Amín Abel. Aunque cursó Ingeniería Civil en la UASD y concluyó las asignaturas de la carrera, no llegó a completar en vida el proceso formal de graduación, pues tenía pendiente la presentación de la tesis de grado.

Por esta razón, no resulta correcto afirmar que se graduó de ingeniero civil en 1966. Después de su asesinato, la Universidad Autónoma de Santo Domingo le otorgó póstumamente el título de ingeniero civil, con la distinción de summa cum laude.

Persecución y asesinato

Amín Abel Hasbún,  asesinado por el régimen balaguerista.
Amín Abel Hasbún, asesinado por el régimen balaguerista.

La persecución contra Amín Abel Hasbún se intensificó después del secuestro del agregado militar estadounidense Donald J. Crowley, ocurrido en marzo de 1970, hecho en el que fue señalado como participante junto a otros dirigentes del Movimiento Popular Dominicano (MPD).

El 24 de septiembre de 1970, una patrulla de la Policía Nacional llegó a la vivienda de la calle Francisco Henríquez y Carvajal, en Villa Juana, donde Amín se encontraba junto a su esposa, Mirna Santos. En el operativo participaron el primer teniente Edilberto Estrella Fernández, el sargento mayor Rafael Antonio Portes García, el cabo Rafael Medina Tejeda y el raso Hermógenes Luis López Acosta, acompañados por el representante del Ministerio Público, Tucídides Martínez Howley.

Amín fue detenido dentro de la vivienda y, mientras era conducido por las escaleras, recibió un disparo en la cabeza que le ocasionó la muerte. La versión oficial difundida inicialmente por la Policía Nacional sostuvo que había muerto durante un supuesto «intercambio de disparos»; sin embargo, los testimonios posteriores sostuvieron que se trató de una muerte ocurrida cuando se encontraba bajo custodia policial.

Hermógenes Luis López Acosta ha sido identificado como el agente que efectuó el disparo mortal. El asesinato de Amín Abel, ocurrido cuando tenía 27 años, provocó una profunda conmoción en la sociedad dominicana y, especialmente, en la comunidad universitaria. Pese al tiempo transcurrido, el crimen quedó sin una condena judicial que estableciera definitivamente las responsabilidades penales de los participantes.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo ha preservado oficialmente su memoria como una de las víctimas de la represión política de los Doce Años de Joaquín Balaguer. En una conmemoración realizada en 2024, la institución calificó su asesinato como un «crimen de Estado» y destacó que se produjo después de que había sido apresado e indefenso.

Una memoria que permanece

La relación entre Amín Abel y la UASD no terminó con su muerte. La universidad ha mantenido viva su memoria mediante diferentes homenajes y reconocimientos.

La Facultad de Ingeniería y Arquitectura lleva su nombre; también existe una calle en la Zona Universitaria y una estación del Metro de Santo Domingo denominada Amín Abel. Asimismo, la institución ha establecido reconocimientos académicos vinculados a su figura. La denominación de la facultad, la calle, la estación y los reconocimientos debe comprobarse en registros oficiales de la UASD, del Ayuntamiento del Distrito Nacional y de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), según corresponda.

Estos homenajes expresan el lugar que ocupa en la memoria universitaria como estudiante destacado, dirigente estudiantil y participante de las luchas por la autonomía y por una universidad democrática, abierta y vinculada con los sectores populares.

Un legado que trasciende su tiempo

Amín Abel Hasbún fue parte de una generación que vivió momentos decisivos de la historia dominicana. Su trayectoria estuvo marcada por tres grandes dimensiones: la formación académica, el liderazgo estudiantil y la militancia política revolucionaria.

Su vida también estuvo acompañada por una preocupación intelectual que buscaba interpretar la realidad latinoamericana desde una perspectiva revolucionaria. En su pensamiento aparece la necesidad de estudiar las condiciones concretas de nuestros pueblos y de buscar respuestas propias frente a los problemas históricos de América Latina.

Su asesinato, ocurrido cuando apenas tenía 27 años, interrumpió una trayectoria que combinaba capacidad intelectual, liderazgo universitario y compromiso político. Sin embargo, la violencia no consiguió borrar su nombre de la memoria colectiva.

Más de cinco décadas después de su muerte, Amín Abel continúa siendo una figura de referencia en la historia de la UASD, del movimiento estudiantil y de la izquierda dominicana. La afirmación sobre su lugar en la historia debe entenderse como una valoración historiográfica y memorial, sustentada en fuentes institucionales, testimoniales y académicas de distinto tipo.

Recordarlo no debe limitarse a una ceremonia anual. Su legado invita a estudiar la historia, comprender las circunstancias de su época y reflexionar sobre las responsabilidades de las nuevas generaciones frente a los desafíos de la sociedad dominicana.

Amín Abel Hasbún fue un joven de su tiempo, pero su historia continúa interpelando al presente. Su nombre permanece asociado a la universidad, a las luchas estudiantiles, a la defensa de la autonomía universitaria y a una generación que asumió la transformación social y política como parte de su compromiso con el país.

Su vida fue breve; su huella histórica, mucho más extensa.

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