El expresidente cuestiona la respuesta oficial y advierte que el costo de la crisis no debe recaer sobre la población.
Por Luís Rodríguez.


Santo Domingo. El expresidente de la República y líder de la oposición, Leonel Fernández, elevó el tono crítico frente a la gestión gubernamental ante el impacto del alza internacional del petróleo, asegurando que el país enfrenta una presión económica que ya resulta insostenible para la mayoría de los ciudadanos.
En respuesta al reciente mensaje del presidente Luis Abinader sobre los efectos del conflicto en Medio Oriente en los precios de los combustibles, Fernández sostuvo que las explicaciones oficiales no responden a las urgencias reales de la población, que enfrenta un encarecimiento progresivo del costo de vida.
El también presidente del partido Fuerza del Pueblo planteó que el escenario actual requiere decisiones concretas y no advertencias, al tiempo que recordó que la República Dominicana ha atravesado coyunturas similares en el pasado con resultados más eficaces. En ese contexto, evocó la crisis energética de 2008, cuando (según indicó), el país logró manejar precios internacionales del petróleo aún más elevados.
Fernández advirtió que el incremento sostenido en los combustibles está generando un efecto dominó en sectores clave como el transporte, la electricidad y los alimentos, lo que termina golpeando directamente el ingreso de las familias dominicanas.
“El país no puede seguir absorbiendo más cargas. La población ya está al límite”, planteó, al insistir en que la crisis internacional no debe convertirse en un mecanismo para trasladar costos al ciudadano.
El líder opositor también cuestionó la ausencia de un plan integral que priorice la protección social frente a la volatilidad del mercado energético global. A su juicio, la respuesta estatal debe centrarse en medidas efectivas que amortigüen el impacto económico, en lugar de limitarse a diagnósticos o proyecciones.
En su posicionamiento, Fernández reiteró la necesidad de un enfoque más activo por parte del Estado, orientado a reducir la presión sobre los hogares y a garantizar estabilidad en los precios de bienes esenciales.
Finalmente, insistió en que el momento exige liderazgo y capacidad de ejecución, subrayando que la ciudadanía demanda soluciones tangibles frente a una coyuntura que, de no ser contenida, podría profundizar las tensiones sociales y económicas en el país.
































