Por Franklin Rosa

En el proceso electoral para el cambio de autoridades en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), los candidatos a rector deben abordar con seriedad los temas fundamentales de la institución. Sus programas de gestión no pueden limitarse a administrar crisis, actuar como simples burócratas o reproducir prácticas que anulan el cogobierno universitario, violan resoluciones del Consejo Universitario e imponen el nepotismo y el clientelismo, como ha ocurrido en los últimos años.

Queremos un rector que aborde los temas fundamentales de la academia, entre los que se encuentran los siguientes:
– La fusión y el Decreto 580
Analizar y enfrentar las implicaciones del Decreto 580, que viola la autonomía universitaria y subordina el ya precario presupuesto de la UASD al Ministerio de Educación (MINERD). Es necesario evaluar sus consecuencias negativas y defender la independencia administrativa y financiera de la universidad; es decir, la verdadera autonomía de la UASD.
– Blindar la naturaleza pública de la UASD
Garantizar la protección de la UASD frente a los proyectos privatizadores impulsados por sectores oligárquicos. La universidad debe mantenerse como un patrimonio del pueblo dominicano y como un instrumento de movilidad social.
– Reactivar la Reforma y Transformación Universitaria
La actual gestión ha abandonado este proceso estratégico. Su paralización afecta la modernización institucional, la calidad académica y la eficiencia administrativa. Retomar esta agenda es imprescindible.
– Financiamiento y presupuesto
La misión educativa de la UASD se expande cada día en todo el territorio nacional, especialmente en favor de los sectores más vulnerables. Por ello, es urgente exigir el cumplimiento del aporte presupuestario que manda la ley, sin depender de fondos extraordinarios de los gobiernos de turno. El financiamiento debe ser estable, suficiente y sostenido.
– Política académica en grados y posgrados
Promover el fortalecimiento de la oferta de grado y posgrado, evitando una participación impropia en los niveles básicos y medios, responsabilidades que corresponden al Ministerio de Educación, institución que cuenta con un 4 % del PIB para esos fines.
– Cumplimiento de las resoluciones del Consejo Universitario
La UASD debe salir de la situación de desacato judicial en que se encuentra por no cumplir con resoluciones y sentencias del Tribunal Constitucional que afectan a un pequeño grupo de docentes jubilados. La institucionalidad debe ser restaurada.
– El seguro médico
Hay que mejorarlo significativamente para que cubra las medicinas y se limiten los copagos abusivos.
– Situación del Plan de Retiro
Abordar la crisis del Plan de Retiro y garantizar su sostenibilidad financiera para evitar un colapso que pondría en riesgo la seguridad social universitaria.
– Conclusión del rediseño curricular
Completar el proceso de rediseño curricular, que continúa inconcluso en varias facultades y escuelas. La actualización académica es clave para mantener la calidad educativa.
– Representación de los jubilados
Asegurar la participación de los docentes y empleados jubilados en todos los organismos del cogobierno, reconociendo su experiencia y su aporte histórico a la institución.
– Rescatar la ética institucional
Enfrentar el nepotismo, el clientelismo y las prácticas que erosionan la integridad moral de la UASD. La universidad necesita una cultura institucional basada en la transparencia, la meritocracia y el servicio público.
Si el rector electo aborda estos problemas durante su gestión, fortalecerá la docencia, la investigación y la extensión universitaria, y colocará a la UASD en el camino de la excelencia académica y en el lugar que merece dentro de la sociedad dominicana.
Lamentablemente, pocos de los temas señalados están presentes en los diferentes programas de los candidatos a rector.



































