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CRÓNICAS DEL AMARGUE: LA HISTORIA NO CONTADA DE LA BACHATA.

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ENTREGA III: LA CONSAGRACIÓN DEL AMARGUE: DEL UNDERGROUND AL PATRIMONIO MUNDIAL

Víctor Castillo (Charin) | Psicólogo | Vértice Crítico

Víctor Castillo
Víctor Castillo

Hacia finales de los años 80, la bachata seguía confinada al gusto popular masivo y era mirada de reojo por el gran capital. Faltaba una última revolución: la fractura de los prejuicios burgueses mediante la poesía de vanguardia y la internacionalización comercial.

El primer intelectual que vio en la bachata el equivalente caribeño del blues o del tango fue Luis Días, "El Terror". Desde la trinchera del rock underground, Días se sumergió en las barras de la avenida Duarte para descodificar la magia del amargue. Como documenta Deborah Pacini Hernández (1995), Días operó como el puente definitivo de legitimación. En 1984 compuso Señorita, fundiendo el requinto con la canción de autor, y luego integró este sonido en voces como la de Maridalia Hernández. Demostró que en la lírica tildada de "chopera" latía la verdadera vanguardia e identidad dominicanas.

Esta brecha fue aprovechada de inmediato. El año 1990 marcó un punto de no retorno con el lanzamiento del álbum Bachata Rosa, de Juan Luis Guerra y 440. Como analiza Carlos Batista (2002), Guerra operó un milagro de transmutación social al revestir el patrón rítmico con metáforas surrealistas y armonías vocales de altísimo nivel. De repente, las élites abrieron sus clubes privados para bailar al ritmo de Burbujas de amor. Este rescate fue apuntalado por la valentía y pulcritud interpretativa de dos titanes de la canción de compromiso: Víctor Víctor, con su emblemática Mesita de noche, y Sonia Silvestre, quien aportó una sensibilidad femenina y poética al género.

Mientras tanto, en las provincias se gestaba una contrarrevolución popular. La introducción de pastillas electrónicas en las guitarras y el uso del bajo eléctrico dieron paso al virtuosismo técnico, liderado por Antony Santos, "El Mayimbe". Santos redefinió el picado del requinto en éxitos como Voy pa’llá, abriendo el camino para que Raulín Rodríguez y Luis Vargas consolidaran el imperio del amargue moderno. Esta evolución sentó las bases para el hito definitivo en el Bronx: la irrupción de Aventura y Romeo Santos. Al fusionar el ritmo con el R&B y el pop, internacionalizaron la bachata a escala global, llenando estadios desde Santiago de Chile hasta París.

La declaración de la bachata como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en 2019, hizo justicia histórica. Como sostiene Jocelyne Guilbault (2006), el triunfo de un ritmo marginado es la victoria de la memoria de un pueblo. En cada requinto actual resuena el alma de los olvidados y la resistencia de una estirpe musical que se negó a morir en la penumbra del cabaret.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

I. Fuentes primarias, audiovisuales y registros discográficos

Días, L. (1984-1998). Archivo de notas de campo y composiciones folclóricas. Colección personal de manuscritos sobre la estructura armónica de la bachata popular.

Guerra, J. L. (1990). Bachata Rosa [Álbum musical]. Santo Domingo: Karen Records.

Peña, E. (director y conductor). (2024). Entrevista exclusiva con los hermanos Porfirio y Enrique Pimentel: Los protagonistas de la historia viviente de la bachata. Santo Domingo: Canal de YouTube de Eldin Peña (El Periodista Orgánico).

UNESCO. (2019). Expediente de inscripción de la bachata dominicana en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. París: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Archivos Históricos de Radio Guarachita (1965-1985). Catálogos de grabaciones, contratos de artistas, másteres analógicos, hojas de créditos y cintas magnéticas de programación bajo la dirección de Radhamés Aracena y las sesiones dirigidas por Enrique Pimentel.

Archivo Oral de la Dinastía Pimentel. Declaraciones, testimonios y registros técnicos de los maestros Enrique Pimentel, Porfirio Pimentel y Luis Pimentel (1962-2026).

II. Documentación bibliográfica, antropológica y sociológica

Batista, C. (2002). La bachata: origen y evolución. Santo Domingo: Ediciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Guilbault, J. (2006). Music and Class Dynamics in the Caribbean. Chicago: University of Chicago Press.

Pacini Hernández, D. (1995). Bachata: A Social History of a Dominican Popular Music. Philadelphia: Temple University Press.

III. Fuentes hemerográficas y archivos de prensa

Periódico El Nacional (décadas de 1970 y 1980). Suplementos culturales, columnas de opinión, reseñas de espectáculos y crónicas urbanas sobre el fenómeno de los cabarets, la música de amargue y las columnas de José Cáceres sobre el auge de Luis Segura.

Periódico Listín Diario (1962-1980). Reseñas de espectáculos, comunicados oficiales de la Asociación Dominicana de Radiodifusoras (ADORA) y debates sobre la identidad musical dominicana.

Periódico Hoy (1992-2005). Columnas de análisis musical en el suplemento cultural sobre las fusiones folclóricas de Luis Días y el auge del requinto electrónico en la Línea Noroeste dominicana.

Revista Rumbo (década de 1990). Ensayos críticos y reportajes sobre la intelectualización de la música popular y el impacto transnacional del álbum Bachata Rosa.

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