La ADP acusa al ministro de tergiversar una reunión y reafirma su oposición al proyecto que busca unificar Minerd y Mescyt
Por Luís Rodríguez.
SANTO DOMINGO. La principal organización sindical del magisterio dominicano rechazó este martes haber apoyado la propuesta del Gobierno para integrar en una sola estructura los ministerios de Educación y de Educación Superior, desmintiendo declaraciones públicas del titular de Educación Superior que daban por asegurado ese respaldo.

La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) respondió con un comunicado en el que calificó como “falsa” cualquier afirmación que sugiera un acuerdo. Su presidente, Eduardo Hidalgo, sostuvo que el encuentro reciente con el ministro Rafael Santos no implicó aval alguno a la iniciativa que actualmente se estudia en el Senado.
La controversia se desató luego de que Santos, durante una entrevista televisiva, asegurara haber obtenido el apoyo del sindicato para avanzar en la fusión, una de las prioridades (según dijo), del presidente Luis Abinader. El funcionario afirmó que el mandatario le encomendó impulsar la reforma con carácter inmediato.
De acuerdo con la ADP, la reunión celebrada la semana pasada fue solicitada por el propio ministro y se desarrolló en el marco de una sesión ordinaria del Comité Ejecutivo del gremio, con la participación de exdirigentes sindicales. En ese espacio, explicaron, el funcionario habría planteado la necesidad de construir consensos sobre el futuro del sector educativo, pero sin formalizar una propuesta concreta de integración administrativa.
Hidalgo indicó que la dirigencia sindical se limitó a escuchar los planteamientos y que cualquier posición institucional requiere un proceso deliberativo interno, que incluye consultas al Comité Ejecutivo Nacional y al Pleno Nacional de Dirigentes. “No existe decisión ni respaldo”, enfatizó.
El sindicato, que ha mantenido una postura crítica desde que el Poder Ejecutivo remitió el proyecto al Congreso en diciembre pasado, reiteró que prepara acciones para oponerse a la medida. La iniciativa legislativa propone modificar las leyes que rigen ambos ministerios para concentrar sus funciones en una sola entidad, convirtiendo el actual Ministerio de Educación Superior en un viceministerio dependiente del Ministerio de Educación.
Mientras la comisión senatorial evalúa el proyecto, el desacuerdo público revela las fricciones políticas en torno a una reforma que el Gobierno presenta como una reorganización administrativa del sistema educativo, pero que el gremio docente interpreta como un cambio estructural sin consenso suficiente.
El episodio subraya un patrón recurrente en la política dominicana: reformas impulsadas desde el Ejecutivo que enfrentan resistencia de actores clave del sector al que buscan transformar.


































