El exministro de Finanzas cuestiona las proyecciones oficiales para 2026 y advierte de un deterioro estructural tras el débil cierre de 2025.
La Redacción.


Santo Domingo. El economista y exministro de Finanzas Daniel Toribio advirtió este martes de que la economía de la República Dominicana se encamina hacia un escenario de estancamiento prolongado, al considerar que las proyecciones oficiales de crecimiento para 2026 no se corresponden con el deterioro estructural que, a su juicio, quedó en evidencia con los resultados definitivos de 2025.
Tras la publicación del informe de estimaciones y proyecciones del Banco Central de la República Dominicana, Toribio sostuvo que el debate económico ha entrado en una nueva fase. “Ya no hablamos de expectativas ni de hipótesis preliminares, sino de cifras cerradas. Y cuando hay cifras cerradas, también hay responsabilidades claras”, afirmó.
El crecimiento de apenas un 2,1 % en 2025, después de una expansión del 5 % en 2024, no puede ser leído -según el exfuncionario-, como una simple desaceleración cíclica. “Eso no fue un ajuste marginal. Fue un frenazo de casi tres puntos porcentuales en un solo año, y un resultado de esa magnitud exige una explicación estructural, no un catálogo de excusas”, señaló.
Toribio subrayó que el propio desglose sectorial oficial refuerza la tesis de un problema interno y persistente. La construcción cerró el año en contracción, la manufactura local y las zonas francas perdieron dinamismo, los servicios profesionales terminaron con cifras negativas y las comunicaciones se estancaron, mientras el conjunto del sector servicios redujo de forma significativa su ritmo de crecimiento. “Esa combinación no es neutra: impacta directamente el empleo, los ingresos y el consumo”, advirtió.
El economista rechazó que el bajo desempeño pueda explicarse fundamentalmente por factores externos. “La incertidumbre internacional y las condiciones financieras más restrictivas son reales, pero no explican una desaceleración tan amplia y sostenida. Menos aún cuando, en ese mismo contexto global, la mayoría de los países de la región crecieron más que nosotros y con menor inflación”, argumentó.
También cuestionó que la tormenta Melissa sea presentada como una de las causas centrales del débil crecimiento. “Ocurrió en octubre y, aun así, la actividad agropecuaria creció más en el último trimestre que en el tercero. Eso confirma que fue un choque transitorio, rápido de compensar. No explica un crecimiento anual tan bajo”, sostuvo.
Las proyecciones oficiales para 2026, que sitúan el crecimiento en torno al 4 %, fueron otro de los puntos críticos de su análisis. Para Toribio, ese escenario carece de sustento en las condiciones actuales. “Hablar de un 4 % luce exagerado si no se observa un cambio visible en inversión, construcción y manufactura. Proyectar un salto de más de dos puntos tras cerrar en 2,1 %, con motores clave aún apagados, es como mínimo excesivamente optimista”, afirmó.
El exministro advirtió además sobre el efecto de estas estimaciones en la credibilidad de la política económica. “Cuando las proyecciones se desconectan de la estructura productiva real, dejan de orientar y empiezan a distorsionar expectativas. En ese punto se parecen más a propaganda que a una guía técnica”, concluyó.
Toribio insistió en que, sin un diagnóstico honesto del freno interno y estructural que atraviesa la economía dominicana, el país corre el riesgo de que 2026 repita el débil desempeño de 2025, acompañado únicamente -advirtió-, de un nuevo discurso optimista sin cambios de fondo.

































