
Por José Espinal.
Santo Domingo. El Colegio Médico Dominicano (CMD) anunció la realización de una marcha pacífica el próximo miércoles 18 de febrero, que partirá desde la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia hasta el Palacio de la Policía, con el propósito de exigir mayores garantías de seguridad para médicos y trabajadores de la salud en los centros hospitalarios del país.

La convocatoria fue formulada por el presidente del gremio, Luis Peña Núñez, quien hizo un llamado a los profesionales del sector y a la sociedad civil a sumarse a la movilización en defensa del respeto, la integridad y la dignidad del personal sanitario. Según indicó, en los últimos meses se han registrado episodios de agresiones, amenazas e incidentes de violencia que, a su juicio, evidencian la vulnerabilidad en la que desempeñan sus funciones quienes prestan servicios en hospitales públicos.
Peña Núñez advirtió que la creciente inseguridad dentro de los recintos hospitalarios compromete no solo la integridad física de los médicos, sino también el derecho de los pacientes a recibir atención en condiciones adecuadas. “No se puede permitir que se irrespete la solemnidad de una sala de emergencias ni que se atropelle a quienes están dedicados a salvar vidas”, expresó.
El dirigente gremial vinculó la protesta al caso del doctor Cristian Díaz, detenido el pasado 6 de enero en el Hospital Infantil Robert Reid Cabral, tras ser acusado por la madre de una paciente de presunta agresión física. El CMD cuestionó el procedimiento policial, al considerar que la intervención se produjo en plena área de emergencia pediátrica y sin que, posteriormente, se confirmaran evidencias que sustentaran la denuncia.
De acuerdo con el gremio, el Ministerio Público determinó que no existen elementos que comprometan la responsabilidad del galeno, lo que —afirman— refuerza la denuncia de un proceder desproporcionado por parte de los agentes actuantes.
Peña Núñez sostuvo que, de repetirse situaciones similares, el colegio adoptará medidas más drásticas en defensa de sus afiliados. “No descartamos acciones de mayor alcance si no se garantiza la seguridad en los centros de salud”, señaló.
La marcha del 18 de febrero busca colocar en la agenda pública la discusión sobre la protección del personal sanitario y la necesidad de protocolos claros que preserven el orden en hospitales, sin menoscabo del ejercicio profesional ni del derecho a la salud de la población.

































