Organizaciones comunitarias mantienen la protesta para exigir la reactivación de obras paralizadas, mejoras en carreteras, centros educativos, instalaciones deportivas y un servicio de agua potable eficiente.
El Frente de Lucha Unidad y Progreso -FLUP-, lidera paro de 48 horas en Licey al Medio y parte de Moca
Por José Espinal Marcelo | Vértice crítico.

Santiago. Un paro convocado por organizaciones comunitarias mantiene disminuidas este lunes las actividades comerciales, educativas y parte del transporte en el municipio de Licey al Medio y varias comunidades de la parte baja de Moca, en una jornada de protesta de 48 horas con la que exigen al Gobierno acelerar la ejecución de obras y atender deficiencias en servicios esenciales.
Los convocantes sostienen que la movilización responde al prolongado incumplimiento de compromisos relacionados con proyectos de infraestructura considerados prioritarios para el desarrollo de la zona. Aseguran que, tras múltiples gestiones ante distintas instituciones estatales, no han recibido respuestas concretas que permitan resolver las principales necesidades de las comunidades.
Entre las demandas figura la reanudación de la construcción del mercado municipal de Licey al Medio, cuyos trabajos permanecen paralizados desde hace aproximadamente dos años. También reclaman la edificación de un centro educativo en Barrio Lindo, la intervención de los deslizamientos de tierra en Botoncillo y la rehabilitación de las carreteras que comunican con Uveral y Monte Adentro.
El pliego reivindicativo incluye, además, la conclusión de instalaciones deportivas y centros escolares que permanecen inconclusos, así como mejoras en el suministro de agua potable, un servicio que, según los residentes, presenta fallas constantes en varias localidades.
Dirigentes del movimiento denunciaron que desde la víspera del paro se reforzó la presencia de agentes policiales en distintos sectores del municipio, situación que interpretan como una medida de presión. No obstante, insistieron en que la protesta tiene un carácter pacífico y busca llamar la atención de las autoridades mediante mecanismos de presión social.
Durante las primeras horas de la jornada se observó una reducción significativa de las actividades habituales en las zonas convocadas, mientras los organizadores reiteraron que la paralización se mantendrá por las 48 horas anunciadas, salvo que las autoridades inicien un proceso de diálogo acompañado de compromisos verificables para atender las demandas comunitarias.





































