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Narciso Isa Conde: "La Constitución de 1963 sigue siendo un referente para transformar la República Dominicana".

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El dirigente revolucionario vincula el golpe contra Juan Bosch, la insurrección de Abril y la intervención estadounidense de 1965 con la configuración posterior del poder económico y político dominicano. Advierte sobre la influencia de los grandes grupos empresariales y plantea recuperar el contenido social, democrático y soberano de la Constitución de 1963.

Narciso Isa Conde, dirigente del PPP.
Narciso Isa Conde, dirigente del PPP.

Por José Espinal Marcelo  | Vértice Crítico.

Santo Domingo. Más de seis décadas después del golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Bosch, Narciso Isa Conde sostiene que aquel episodio no puede interpretarse como un acontecimiento aislado ni exclusivamente militar. A su juicio, representó la reacción de una estructura de poder que percibió en el Gobierno constitucional surgido de las elecciones de 1962 y en la Constitución de 1963 una amenaza a intereses económicos, políticos y geopolíticos establecidos.

Durante una extensa entrevista concedida a Francis Santana en el programa Voz de la Patria, Isa Conde reconstruyó acontecimientos que van desde el golpe del 25 de septiembre de 1963 hasta la Revolución de Abril y la intervención militar estadounidense de 1965, para luego trasladar su análisis al presente y cuestionar la estructura contemporánea del poder dominicano.

El golpe contra Bosch: más allá de los cuarteles

Presidente Juan Bosch, febrero 1963.

Para Isa Conde, la conspiración que terminó con los siete meses de gobierno de Bosch respondió a una convergencia de intereses en la que identifica a sectores de la oligarquía dominicana, altos mandos militares, la cúpula conservadora de la Iglesia católica de entonces y la influencia estadounidense.

El dirigente definió el gobierno boschista como democrático, honesto, reformador y con vocación de independencia nacional, aunque precisó que no se trataba de un proyecto antiimperialista.

Bosch había ganado las elecciones de diciembre de 1962 con cerca del 60 % de los votos. El golpe se produjo el 25 de septiembre de 1963, siete meses después de su llegada al poder. Posteriormente se estableció el Triunvirato, mientras la Constitución promulgada ese mismo año quedó desplazada. Esos elementos centrales de la secuencia histórica están documentados también en fuentes institucionales y académicas.

Isa Conde recuerda aquella madrugada desde su propia experiencia militante. Relata que, tras conocer la noticia del golpe, se movilizó junto con otros compañeros y conserva particularmente una exhortación recibida entonces: "no dejarse intimidar y continuar la lucha".

En su interpretación, aunque la conspiración consiguió desalojar a Bosch del Palacio Nacional, no logró derrotar políticamente las aspiraciones democráticas que habían conducido al PRD al Gobierno.

La Constitución de 1963, en el centro del conflicto

Uno de los argumentos centrales desarrollados por Isa Conde es que para comprender el derrocamiento de Bosch hay que examinar el contenido de la Constitución de 1963.

Según explicó, aquella Carta Magna otorgaba una relevancia excepcional al trabajo frente al capital, enfrentaba las prácticas monopólicas, ampliaba derechos y libertades y establecía una concepción social y económica que chocaba con sectores dominantes de la época.

Esa valoración no es nueva en el pensamiento de Isa Conde. En escritos anteriores ha definido la Constitución de 1963 como la más avanzada de la historia dominicana y ha sostenido que la institucionalidad emanada de ella entró en contradicción con estructuras oligárquicas, militares y proestadounidenses existentes entonces.

La importancia de aquella Constitución constituye, precisamente, uno de los puentes que el dirigente establece entre pasado y presente.

Para Isa Conde, cualquier proyecto futuro orientado hacia una transformación profunda del Estado dominicano tendría que estudiar nuevamente ese texto constitucional, no para reproducirlo mecánicamente, sino para recuperar y actualizar sus componentes políticos, económicos, sociales y culturales.

De la resistencia al golpe a la insurrección de Abril

Resistencia abril 1965
Resistencia abril 1965

Isa Conde plantea una línea de continuidad entre el derrocamiento de Bosch en 1963 y la insurrección iniciada el 24 de abril de 1965.

Su tesis es que el golpe consiguió imponerse institucionalmente, pero nunca logró cerrar la resistencia social que provocó. Las huelgas, las movilizaciones populares y la creciente oposición al Triunvirato terminaron creando las condiciones para el levantamiento constitucionalista.

El movimiento de abril comenzó como un contragolpe dirigido a restablecer el orden constitucional quebrado en 1963, pero la incorporación masiva de la población transformó rápidamente aquella acción político-militar en una insurrección popular, según explicó Isa Conde. Esa interpretación coincide con textos anteriores del propio dirigente sobre su participación y lectura de aquellos acontecimientos.

La historiografía institucional dominicana registra que el movimiento constitucionalista estalló el 24 de abril de 1965 reclamando el retorno a la constitucionalidad y que cuatro días después se produjo la intervención militar estadounidense.

"La intervención fue decisiva".

En uno de los segmentos de mayor contenido histórico de la conversación, Isa Conde sostiene que las fuerzas constitucionalistas habían alcanzado una posición favorable antes de la intervención extranjera.

A su juicio, la batalla del Puente Duarte representó un punto decisivo y la incorporación de sectores militares de distintas zonas del país indicaba una progresiva desarticulación del aparato armado contrario a la insurrección.

Desde esa perspectiva, interpreta el desembarco estadounidense como el factor que modificó la correlación de fuerzas e impidió la consolidación de la revolución constitucionalista.

Documentación histórica coincide en que las fuerzas del Gobierno de facto no consiguieron inicialmente someter a los militares rebeldes y que, tras el derrocamiento del Triunvirato, los constitucionalistas declararon vigente la Constitución de 1963.

Isa Conde ha sostenido reiteradamente que la intervención estadounidense convirtió una confrontación interna en una lucha por la soberanía nacional. En escritos posteriores ha descrito Abril de 1965 como una revolución democrática y popular que buscaba restablecer la constitucionalidad quebrada dos años antes.

Una contrarrevolución que, según Isa Conde, trascendió lo militar

El análisis del dirigente no termina con el cese de las hostilidades de 1965.

Su argumento es que posteriormente se desarrolló un proceso contrarrevolucionario de mayor profundidad, acompañado por represión política, asesinatos selectivos y una reorganización económica, institucional, cultural e ideológica del país.

Isa Conde sitúa el comienzo de esa etapa inmediatamente después de los acuerdos que pusieron fin a la guerra y durante el gobierno provisional encabezado por Héctor García Godoy. Desde su perspectiva, la represión posterior fue apenas uno de los componentes de una transformación estructural mucho más amplia.

El dirigente considera que parte de esa arquitectura sobrevivió, se transformó y adquirió nuevas expresiones con el desarrollo del capitalismo dominicano.

Del poder político al poder económico

Es precisamente en este punto donde la entrevista abandona progresivamente la reconstrucción histórica y entra en una lectura crítica del presente.

Isa Conde cuestiona que parte de la izquierda dominicana, según su apreciación, haya reducido la centralidad de la Constitución de 1963 en su discurso y, al mismo tiempo, haya dejado en un segundo plano el análisis de la concentración contemporánea del poder económico.

Para el dirigente, entender la República Dominicana actual exige mirar más allá de los partidos y las instituciones formales del Estado y estudiar la influencia ejercida por grandes conglomerados empresariales y familias de elevado poder económico.

Se trata de una valoración política de Isa Conde (no de un hecho establecido por la entrevista), mediante la cual sostiene que esos sectores tienen capacidad para incidir considerablemente sobre las estructuras institucionales y económicas del país.

Desde esa óptica, considera insuficiente analizar el sistema dominicano exclusivamente a partir de quién ocupa la Presidencia o cuál partido administra el Gobierno.

Fuertes cuestionamientos al Gobierno y a Estados Unidos

En la parte más polémica de la entrevista, Isa Conde formula severas críticas al gobierno del presidente Luis Abinader y a la relación estratégica de República Dominicana con Estados Unidos.

El dirigente de izquierda emplea términos como “neocolonial” y “protectorado” para caracterizar esa relación y atribuye al Comando Sur estadounidense una creciente influencia militar en el país y en el Caribe.

Asimismo, vincula su preocupación con los procesos de privatización, las alianzas público-privadas y la explotación de recursos naturales estratégicos.

Para Isa Conde, el interés geopolítico sobre el Caribe no puede desvincularse de los recursos existentes tanto en República Dominicana como en Haití, incluidos minerales considerados estratégicos.

La Constitución del 63 como punto de partida, no como pieza de museo

Pese al amplio recorrido histórico y geopolítico de la conversación, uno de los planteamientos políticos más definidos de Isa Conde vuelve finalmente al punto de partida, la Constitución de 1963.

“No se puede hacer una Constitución transformadora con componentes programáticos sin ir a la Constitución del 63”, sostuvo durante la entrevista, al considerarla una referencia indispensable para cualquier eventual proceso constituyente orientado a modificar las actuales relaciones de poder.

Su propuesta no solos consiste en restaurar la consulta de aquel texto. Plantea recuperar sus principios democráticos, sociales y económicos dentro de un proyecto actualizado de transformación institucional.

La posición guarda continuidad con planteamientos que Isa Conde ha defendido públicamente durante años, "reivindicar la Constitución de 1963 como antecedente de una institucionalidad basada en mayor participación popular, soberanía y derechos sociales".

Una lectura del presente desde 1963 y 1965

Francis Santana.
Francis Santana.

La entrevista de Francis Santana consigue así trascender la efeméride.

En el relato de Narciso Isa Conde, el golpe contra Bosch, la Constitución de 1963, la Revolución de Abril y la intervención estadounidense de 1965 forman parte de una misma secuencia histórica cuyo desenlace, sostiene, todavía condiciona aspectos de la República Dominicana contemporánea.

Es una interpretación marcada por su trayectoria política y por su participación en las luchas de aquella época, pero también por una pregunta que atraviesa toda la conversación, ¿Cuánto de las estructuras enfrentadas en 1963 desapareció realmente y cuánto logró adaptarse a las nuevas condiciones económicas, políticas y geopolíticas del país?.

Más de seis décadas después, Isa Conde vuelve sobre aquella historia para vincularla en el debate actual sobre democracia, poder económico, soberanía y modelo de Estado en la República Dominicana del siglo XXI.

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