Por José Espinal Marcelo | Vértice crítico.

Santo Domingo. En un acto cargado de simbolismo político y reivindicación histórica, los partidos Frente Amplio y Alianza País conmemoraron el legado del líder sindical Mauricio Báez, al tiempo que colocaron en el centro del debate nacional la urgencia de una reforma estructural al sistema de seguridad social dominicano.

La actividad, realizada en la avenida San Martín frente al busto del dirigente obrero, se convirtió en una plataforma de denuncia contra lo que ambas organizaciones califican como un modelo excluyente, orientado más a la rentabilidad financiera que a la protección efectiva de la población trabajadora. Dirigentes políticos coincidieron en que la vigencia del pensamiento de Báez se expresa hoy en las demandas por derechos laborales, acceso a salud y garantías de pensiones dignas.

Durante las intervenciones, la presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, cuestionó la capacidad del sistema actual para cumplir su función esencial de resguardar a las familias frente a contingencias como la enfermedad, la vejez o la discapacidad. Sostuvo que el esquema vigente ha privilegiado la acumulación de capital en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), en detrimento de los afiliados, quienes (según datos citados), enfrentarían pensiones equivalentes a menos de un tercio de sus ingresos al momento del retiro.
La dirigente advirtió que el costo social del modelo, reflejado en miles de millones de pesos en gastos y utilidades del sistema, contrasta con la precariedad de las pensiones proyectadas. A su juicio, esta asimetría evidencia una falla estructural que exige una transformación profunda, orientada a garantizar derechos y no beneficios empresariales.
En esa misma línea, Guillermo Moreno, presidente de Alianza País, planteó un conjunto de medidas dirigidas a reequilibrar el sistema: desde la indexación salarial frente a la inflación hasta el fortalecimiento del gasto público en salud y el uso de los fondos de pensiones en iniciativas de impacto social, como viviendas accesibles y transporte colectivo.
Ambas organizaciones expresaron preocupación por versiones sobre una eventual reforma oficial que incluiría aumento en la edad de retiro y mayor apertura a inversiones internacionales de los fondos previsionales. Consideran que tales medidas profundizarían las distorsiones existentes y aumentarían la vulnerabilidad de los trabajadores.
El acto concluyó con un llamado a la articulación de fuerzas sociales, sindicales y políticas para impulsar una reforma basada en principios de universalidad, solidaridad y equidad. En ese sentido, respaldaron la propuesta de la Coalición por una Seguridad Social Digna como punto de partida para reconfigurar el sistema en favor de la mayoría.


































