El candidato a rector propone rescatar la institucionalidad, fortalecer el bienestar universitario, digitalizar la gestión, internacionalizar la enseñanza y convertir a la Primada de América en motor de innovación y desarrollo nacional.
Por José Espinal Marcelo | Vértice crítico.
Santo Domingo. La consigna que durante meses acompañó la campaña del doctor Jorge Asjana David, “Llegó la hora”, dejó de ser un simple lema electoral para convertirse en una declaración de propósito. Ante una multitud de docentes, estudiantes, empleados administrativos, dirigentes gremiales, exautoridades universitarias y representantes de diversos sectores de la vida nacional, el candidato a rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) cerró su campaña con un discurso que trascendió la lógica de una contienda electoral y se proyectó como una propuesta integral de transformación institucional.


El acto, celebrado en un ambiente de entusiasmo y movilización pocas veces visto en los procesos electorales de la academia estatal, fue presentado por sus organizadores como la expresión más acabada de una alianza universitaria que, según sostienen sus promotores, no tiene precedentes en la historia reciente de la institución.

La escena resultó reveladora. Exrectores, exvicerrectores, antiguos aspirantes a la Rectoría, movimientos académicos, organizaciones estudiantiles, sectores administrativos y representantes de distintas corrientes políticas convergieron en un mismo espacio para respaldar una candidatura que ha hecho de la unidad su principal bandera.
Lejos de concentrar su intervención en la disputa electoral inmediata, Asjana articuló un discurso de largo alcance sobre el futuro de la Primada de América, proponiendo una universidad más inclusiva, moderna, transparente, internacionalizada y comprometida con el desarrollo nacional.
La unidad como capital político
Uno de los ejes centrales de la intervención fue la reivindicación de la unidad universitaria como condición indispensable para la gobernabilidad.
Asjana recordó que durante los últimos años su proyecto político se dedicó a construir consensos y puentes entre sectores tradicionalmente enfrentados dentro de la institución.
Agradeció de manera especial el respaldo de antiguos rectores, exvicerrectores, dirigentes históricos y académicos de distintas sensibilidades ideológicas que decidieron dejar de lado diferencias y aspiraciones personales para integrarse a una propuesta común.
El candidato resaltó que varios aspirantes a la Rectoría renunciaron a proyectos individuales para sumarse a la denominada Gran Alianza Nacional Asjana Rector, una convergencia que definió como una demostración de madurez institucional y compromiso con el futuro de la universidad.
“Lo que estamos viendo hoy es mucho más que un apoyo electoral. Es la voluntad de una comunidad que ha decidido unirse para construir una nueva etapa para la UASD”, expresó.
La presencia de figuras emblemáticas de la vida universitaria reforzó el simbolismo del momento. Entre ellas destacó el exrector Julio Ravelo Astacio, encargado de presentar el perfil académico, profesional y humano del candidato.
Para Asjana, esa suma de respaldos representa una de las mayores victorias alcanzadas antes incluso de celebrarse las elecciones.
“No hablamos de una victoria. Hablamos de victorias. Porque la unidad ya es una victoria”, afirmó.
Rescatar la institucionalidad
Más allá de la competencia electoral, el candidato insistió en que la principal tarea de la próxima gestión será recuperar plenamente la institucionalidad universitaria.
En su diagnóstico, la UASD necesita fortalecer sus mecanismos de gobernanza, recuperar la confianza interna y garantizar que las decisiones respondan a criterios académicos y administrativos transparentes.
El cierre de campaña fue presentado como el inicio de una nueva etapa de diálogo permanente entre los distintos sectores de la universidad.
Asjana sostuvo que la gobernabilidad no puede depender únicamente de la autoridad formal del rector, sino de la construcción de consensos duraderos y de la participación activa de docentes, estudiantes y servidores administrativos.
Su propuesta plantea una gestión caracterizada por la rendición de cuentas, el seguimiento permanente de metas y la evaluación constante de resultados.
La institucionalidad, afirmó, debe convertirse en el eje articulador de todas las transformaciones futuras.
El bienestar como prioridad
Uno de los segmentos más aplaudidos de la intervención estuvo dedicado al bienestar de la comunidad universitaria.
Asjana colocó al capital humano como el principal recurso estratégico de la UASD y anunció una serie de medidas orientadas a mejorar las condiciones de vida de docentes, empleados y estudiantes.
Entre las prioridades figura la ampliación y fortalecimiento de la Administradora de Riesgos de Salud (ARS) universitaria, una demanda recurrente de amplios sectores académicos y administrativos.
Asimismo, prometió recapitalizar y fortalecer el plan de retiro para garantizar pensiones dignas a quienes han dedicado décadas de servicio a la institución.
El programa contempla además la ampliación de becas, ayudas económicas y mecanismos de apoyo estudiantil destinados a reducir la deserción y ampliar las oportunidades de acceso y permanencia en la educación superior.
Para el candidato, el bienestar no puede ser una consigna electoral sino una política institucional medible y verificable.
Por ello anunció la creación de una Mesa de Seguimiento al Bienestar Universitario, integrada por representantes de todos los sectores, encargada de evaluar periódicamente el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Una universidad más inclusiva
La inclusión ocupó un lugar destacado dentro de la visión expuesta por el aspirante a rector.
Asjana defendió la necesidad de ampliar las oportunidades para mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y sectores tradicionalmente vulnerables.
Dentro de esa estrategia propuso fortalecer las estancias infantiles universitarias y extender este servicio a más recintos y centros regionales.
El objetivo es facilitar la permanencia académica de madres y padres estudiantes, reduciendo barreras que históricamente han dificultado la continuidad de sus estudios.
La inclusión, explicó, debe entenderse como una política transversal que abarque acceso, permanencia, éxito académico y participación efectiva dentro de la vida universitaria.
La revolución académica pendiente
El candidato también dedicó una parte importante de su discurso a la calidad académica.
Reconoció el prestigio y la capacidad del profesorado uasdiano, pero sostuvo que la universidad necesita fortalecer sus mecanismos de actualización y formación continua para responder a los desafíos contemporáneos.
Su propuesta contempla programas permanentes de capacitación docente, incorporación de nuevas metodologías de enseñanza y consolidación del modelo educativo basado en competencias.
Igualmente planteó recuperar el papel de las cátedras como espacios fundamentales de planificación, supervisión y evaluación académica.
La meta, afirmó, es garantizar que cada egresado de la UASD pueda competir exitosamente en escenarios nacionales e internacionales.
Abrir la universidad al mundo
Uno de los anuncios de mayor alcance estratégico fue el compromiso de impulsar una profunda internacionalización de la academia estatal.
Asjana planteó la necesidad de establecer acuerdos de cooperación con universidades nacionales y extranjeras para desarrollar programas de doble titulación y ampliar las oportunidades de movilidad académica.
La propuesta contempla fortalecer la Dirección de Cooperación Nacional e Internacional para facilitar intercambios, investigaciones conjuntas y programas de formación especializada.
El objetivo es que los títulos otorgados por la UASD incrementen su reconocimiento internacional mediante procesos de acreditación y certificación de calidad.
“La universidad dominicana debe dialogar con el mundo y aprender del mundo sin perder su identidad”, sostuvo.
La apuesta por una universidad cero papel
La transformación digital aparece como otro de los pilares fundamentales de la propuesta.
Asjana anunció la meta de convertir la UASD en una universidad cero papel antes de concluir su período de gestión.
La iniciativa implica digitalizar expedientes, automatizar procesos y sustituir procedimientos burocráticos que durante décadas han ralentizado la gestión institucional.
Según explicó, la digitalización permitirá reducir costos, agilizar trámites, aumentar la transparencia y liberar recursos para actividades académicas y científicas.
La propuesta incluye plataformas integradas de gestión basadas en indicadores confiables y sistemas de información en tiempo real.
“Modernizar no es comprar equipos. Modernizar es cambiar la forma en que servimos a la gente”, afirmó.
Menos burocracia, más eficiencia
La reducción de la burocracia fue presentada como una condición indispensable para mejorar el funcionamiento universitario.
Asjana criticó los procesos excesivamente centralizados y la multiplicidad de trámites que actualmente dificultan el trabajo académico y administrativo.
En respuesta, propuso eliminar procedimientos innecesarios, simplificar rutas administrativas y automatizar procesos mediante herramientas tecnológicas.
También anunció la implementación de plataformas avanzadas para la gestión de recursos humanos, promociones y cambios de categoría profesoral.
La meta es construir una administración más eficiente, transparente y orientada a resultados.
Investigación para transformar la realidad
La investigación científica ocupa un lugar central en el proyecto de gestión presentado.
El candidato propuso crear un fondo institucional destinado a financiar proyectos desarrollados por docentes e investigadores de la universidad.
Dichas iniciativas deberán estar orientadas a resolver problemas concretos de la sociedad dominicana y generar impactos verificables en áreas estratégicas del desarrollo nacional.
Asimismo, anunció que promoverá un anteproyecto legislativo que otorgue incentivos fiscales a empresarios y organizaciones que apoyen la investigación universitaria.
La propuesta busca movilizar nuevos recursos para laboratorios, innovación tecnológica, patentes y producción científica.
Emprendimiento y desarrollo productivo
La visión de Asjana también incorpora un fuerte componente de emprendimiento e innovación.
El candidato planteó fortalecer las relaciones entre universidad, Estado y sector productivo mediante alianzas estratégicas que permitan convertir el conocimiento en oportunidades económicas y sociales.
Entre las iniciativas anunciadas destaca la creación de fincas incubadoras para jóvenes emprendedores vinculados a la agricultura y la producción agropecuaria.
El proyecto será presentado al Gobierno como una propuesta de colaboración para impulsar el desarrollo rural y la innovación productiva.
Una universidad descentralizada
La descentralización operativa constituye otro de los grandes compromisos de la propuesta.
Asjana sostuvo que los recintos y centros regionales deben disponer de mayores capacidades de gestión para responder a las necesidades particulares de sus territorios.
Su plan contempla un programa piloto que permita agilizar procesos administrativos y fortalecer la autonomía operativa de las estructuras regionales.
La centralización normativa, explicó, puede coexistir con una gestión más flexible y cercana a las comunidades.
Cada recinto, afirmó, debe desarrollar una oferta académica coherente con las necesidades sociales y económicas de su entorno.
Transparencia y rendición de cuentas
El candidato prometió que la transparencia será una característica permanente de su gestión.
Anunció la implementación del sistema DAS FOR como mecanismo de supervisión y monitoreo de las actividades universitarias.
La herramienta permitirá evaluar indicadores, verificar cumplimiento de metas y garantizar acceso oportuno a la información institucional.
La rendición de cuentas, aseguró, será pública, periódica y verificable.
Una universidad al servicio del país
Durante la parte final de su intervención, Asjana reivindicó el papel histórico de la UASD como conciencia crítica de la nación y motor de desarrollo democrático.
Sostuvo que la universidad no puede convertirse en una estructura aislada de los problemas nacionales, sino que debe actuar como un centro de pensamiento, investigación y propuestas al servicio de la sociedad.
Defendió una institución comprometida con la sostenibilidad ambiental, la igualdad de género, los derechos humanos y la construcción de una ciudadanía democrática.
También rindió homenaje a los héroes y heroínas de la gesta del 14 de Junio de 1959, vinculando la memoria histórica con los desafíos contemporáneos de la educación superior.
El inicio de una nueva etapa
Cuando concluyó su discurso, el ambiente ya no parecía el de un cierre de campaña tradicional.
La narrativa construida por Asjana apuntó hacia una visión de largo plazo para la universidad más antigua del continente americano.
La combinación de unidad política, bienestar institucional, transformación digital, internacionalización académica, descentralización administrativa e impulso a la investigación configuró una propuesta que busca proyectar a la UASD hacia una nueva etapa de desarrollo.
A pocos días de las elecciones, el candidato dejó claro que su apuesta no consiste únicamente en alcanzar la Rectoría, sino en liderar un proceso de renovación capaz de fortalecer el prestigio de la institución y ampliar su contribución al desarrollo de la República Dominicana.
“Llegó la hora”, repitió al final.
Y para sus seguidores, más que el cierre de una campaña, aquella frase marcó el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de la Primada de América.



































