
Sarah García afirma que el crecimiento económico no puede medirse solo por indicadores macroeconómicos mientras persistan la desigualdad, la precarización laboral y el alto costo de la vida.
Por Luís Rodríguez | Vértice crítico.

Santo Domingo. La integrante del Secretariado Político del Núcleo Comunista (Proponentes del Pueblo Crítico en Resistencia), Sarah García, cuestionó la orientación de la política económica del Gobierno al considerar que el crecimiento exhibido por los indicadores oficiales no se refleja en una mejora sustancial de las condiciones de vida de la mayoría de la población dominicana.
La dirigente política sostuvo que el discurso gubernamental resalta cifras de crecimiento económico, estabilidad macroeconómica y confianza de los mercados, mientras miles de familias continúan enfrentando el aumento del costo de la vida, salarios insuficientes, empleos precarios y limitaciones para acceder a servicios públicos de calidad.
"Una economía no puede calificarse como exitosa únicamente porque crezca el Producto Interno Bruto. La verdadera medida del desarrollo es la capacidad del pueblo para vivir con dignidad, acceder a empleos de calidad, disfrutar de servicios públicos eficientes y reducir las brechas de desigualdad", expresó García.
La representante del Núcleo Comunista afirmó que el actual modelo económico continúa privilegiando la acumulación de riqueza en sectores específicos, sin producir una redisución efectiva de sus beneficios hacia la mayoría de la población trabajadora.
Asimismo, planteó que cualquier discusión sobre una eventual reforma fiscal debe partir del principio de justicia tributaria, gravando con mayor responsabilidad a quienes poseen mayor capacidad económica y evitando que las cargas recaigan sobre los trabajadores, las clases medias y los pequeños productores.
Sarah García también llamó a revisar las exenciones e incentivos fiscales concedidos a diversos sectores económicos para evaluar si realmente contribuyen a generar empleos de calidad, fortalecer la producción nacional y reducir las desigualdades sociales.
La dirigente consideró imprescindible abrir un debate nacional sobre el modelo de desarrollo dominicano, con la participación de organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, comunitarias, profesionales y académicas, orientado a construir políticas públicas que prioricen la producción nacional, la soberanía económica, la planificación democrática y la justicia social.
Finalmente, el Núcleo Comunista sostuvo que los principales desafíos económicos del país no se resolverán únicamente mediante el crecimiento de los indicadores macroeconómicos, sino mediante una transformación estructural que coloque en el centro de las políticas públicas a las personas, el trabajo digno y la distribución equitativa de la riqueza.





































