EDUCACIÓN |
El dirigente nacional de la ADP sostiene que los resultados evidencian la necesidad de revisar programas como Con Base, evaluar la efectividad de la inversión destinada a formación docente y colocar los aspectos pedagógicos en el centro de la gestión educativa.
Por José Espinal Marcelo | Vértice Crítico.
Santo Domingo. El dirigente nacional de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Sixto Gabín, afirmó que los resultados atribuidos al informe PISA 2025 refuerzan la necesidad de que el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), revise los programas, metodologías y criterios utilizados para evaluar y orientar el aprendizaje de los estudiantes dominicanos.

Gabín, quien además es coordinador del Espacio Magisterial Narciso González, sostuvo que los resultados deben servir para abrir una discusión profunda sobre las políticas educativas que se vienen implementando y no limitarse únicamente a comparar puntuaciones o posiciones internacionales.
A juicio del educador, programas como Con Base, entre otras iniciativas desarrolladas dentro del sistema educativo, requieren ser sometidos a revisión debido a los cuestionamientos que, según afirmó, han planteado docentes y estudiantes.
Gabín considera que algunos de esos programas presentan componentes que no responden adecuadamente a las condiciones concretas en que se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje en las escuelas dominicanas.
«El programa Con Base y otros deben ser revisados, pues han venido siendo cuestionados por docentes y estudiantes debido a que, en muchos aspectos, están descontextualizados de la realidad escolar y estudiantil», planteó.
PIDE EVALUAR LA INVERSIÓN EN FORMACIÓN DOCENTE

El dirigente magisterial también reclamó al MINERD realizar una evaluación de la inversión destinada a instituciones nacionales e internacionales contratadas o vinculadas a programas dirigidos a fortalecer la formación docente y mejorar los aprendizajes.
Gabín cuestionó la relación entre los recursos económicos destinados a esas iniciativas y los resultados obtenidos por el sistema educativo.
A su entender, una política pública educativa no debe evaluarse solamente por el volumen de recursos invertidos, sino por su capacidad para producir transformaciones verificables en las aulas y elevar los niveles de aprendizaje.
En ese sentido, pidió revisar lo que calificó como una «inversión millonaria» realizada en instituciones nacionales e internacionales para impactar la capacitación del profesorado y el desempeño estudiantil, al considerar que los resultados alcanzados hasta el momento no son satisfactorios.
«LA GESTIÓN DEBE CENTRARSE EN LO PEDAGÓGICO»
Otro de los puntos planteados por Gabín está relacionado con el modelo de gestión del sistema educativo.
El dirigente de la ADP reiteró que el MINERD debe colocar los procesos pedagógicos y el aprendizaje en el centro de la gestión, en lugar de concentrar una parte significativa de sus esfuerzos en mecanismos de supervisión, fiscalización y control.
Para Gabín, fortalecer el acompañamiento pedagógico, proporcionar herramientas adecuadas a los maestros y atender las condiciones particulares de cada comunidad educativa tendría un impacto más favorable que privilegiar una concepción esencialmente fiscalizadora de la administración escolar.
FAMILIAS TIENEN UN PAPEL CLAVE, PERO RESPONSABILIZA PRINCIPALMENTE AL ESTADO
Gabín valoró que los resultados examinados planteen la necesidad de fortalecer el seguimiento de padres, madres y tutores al desempeño escolar de sus hijos.
Sin embargo, advirtió que esa responsabilidad no puede trasladarse exclusivamente a las familias.
El dirigente gremial sostuvo que corresponde principalmente al Estado dominicano garantizar el derecho a una educación integral y de calidad, conforme a lo establecido en el artículo 63 de la Constitución de la República Dominicana.
En consecuencia, entiende que las políticas educativas deben articularse con medidas sociales y económicas que permitan una mayor participación de las familias en la vida escolar.
Según su planteamiento, condiciones como los ingresos familiares, el entorno social y las posibilidades reales de los padres para acompañar a sus hijos también inciden en el proceso educativo y deben ser consideradas al momento de diseñar las políticas públicas.
DESTACA VALORACIÓN DE LOS DOCENTES
Gabín destacó especialmente el dato según el cual el 89 % de los estudiantes encuestados manifestó satisfacción con el acompañamiento recibido de sus docentes, cifra que interpretó como una señal positiva sobre el compromiso del profesorado dominicano.
«En medio de las adversidades, nuestros docentes dan lo mejor de sí para impactar los aprendizajes», expresó.
El dirigente magisterial sostuvo, además, que los resultados educativos no pueden atribuirse exclusivamente al desempeño de los maestros, debido a la intervención de múltiples factores familiares, sociales, institucionales y de gestión.
En ese contexto, reiteró su planteamiento de que los docentes tendrían una incidencia limitada dentro del conjunto de variables que determinan la calidad de los aprendizajes y señaló que otro componente corresponde directamente a la gestión educativa.
RECONOCE MEJORÍA, PERO HABLA DE «FRACASO DE LA GESTIÓN»
Aunque Gabín saludó lo que describió como una ligera mejoría de República Dominicana respecto de resultados anteriores, consideró que los indicadores continúan mostrando profundas debilidades estructurales en el sistema educativo.
A su juicio, los avances registrados todavía resultan insuficientes frente a los recursos destinados al sector y las necesidades acumuladas en las escuelas.
El dirigente calificó la situación como una expresión del «fracaso de la gestión en educación» y afirmó que permanece pendiente el desafío de construir una educación de calidad que, al mismo tiempo, tenga un carácter crítico, inclusivo y liberador.
Gabín insistió en que la discusión sobre los resultados debe conducir a revisar políticas, programas e inversiones, en lugar de responsabilizar de manera aislada a estudiantes, docentes o familias.
CUESTIONA EL ALCANCE DE LAS PRUEBAS PISA
Finalmente, el educador reiteró sus cuestionamientos metodológicos a las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA).
Gabín argumentó que se trata de una evaluación estandarizada aplicada a sociedades con realidades socioculturales, económicas y educativas diferentes, por lo que considera necesario contextualizar la interpretación de sus resultados.
Según el dirigente gremial, los sistemas educativos se desarrollan bajo condiciones muy disímiles y una medición internacional uniforme no necesariamente refleja por sí sola la complejidad ni la calidad integral de la educación de cada país.
Por esa razón, entiende que los resultados de PISA deben asumirse como un indicador para el análisis y la discusión de las políticas educativas, y no como una valoración absoluta del sistema educativo dominicano.
Gabín planteó que las evaluaciones utilizadas para orientar las políticas públicas deben incorporar con mayor profundidad las particularidades sociales, culturales y económicas de cada nación.
Para el dirigente magisterial, el debate que dejan los resultados vuelve a colocar sobre la mesa una cuestión fundamental, más allá de las cifras y las posiciones internacionales, República Dominicana necesita revisar qué se enseña, cómo se enseña, cómo se evalúa y hacia dónde se dirige su política educativa.








































