Home Actualidad Abinader traza desde Santiago nueva geografía del desarrollo con cuatro polos regionales.

Abinader traza desde Santiago nueva geografía del desarrollo con cuatro polos regionales.

9
0

Manzanillo, Punta Bergantín, Cabo Rojo y Miches forman parte de una estrategia que combina puertos, energía, turismo, industria, conectividad vial y capacitación técnica para descentralizar la inversión y ampliar las oportunidades económicas en distintas regiones del país.

Por Luís Rodríguez | Vértice Crítico. 

Santiago. El presidente Luis Abinader presentó desde Santiago una estrategia de desarrollo territorial sustentada en cuatro polos emergentes (Manzanillo, Punta Bergantín, Cabo Rojo y Miches), con los que el Gobierno procura ampliar la actividad productiva fuera de los centros económicos tradicionales y articular inversión pública y privada con infraestructura, generación de empleos y formación del capital humano.

Acompañado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, el mandatario expuso proyectos que abarcan desde expansión portuaria y generación eléctrica hasta nuevas zonas hoteleras, carreteras, industria y capacitación técnica.

La propuesta plantea una lógica diferenciada para cada territorio, Manzanillo como plataforma logística, energética e industrial del Noroeste; Punta Bergantín como instrumento para relanzar el turismo de la costa Norte; Cabo Rojo como nuevo eje turístico del Suroeste, y Miches como espacio de expansión turística en la región Este.

Manzanillo: puerto, energía e industria para transformar el Noroeste.

Dentro de la estrategia presentada, Manzanillo ocupa una posición relevante por la combinación de infraestructura portuaria, generación energética, desarrollo industrial y transformación territorial.

El Puerto de Manzanillo es concebido como una pieza central para elevar la capacidad logística y productiva del Noroeste. De acuerdo con los datos expuestos, la infraestructura contará con 242 metros de atraque y su entrega está proyectada para el primer trimestre de 2027.

Actualmente, el proyecto registra un 52.9 % de ejecución física y un 56 % de ejecución financiera.

La intervención trasciende el componente portuario. El Gobierno proyecta convertir la zona en uno de los principales nodos de generación eléctrica del país, con una capacidad superior a 800 megavatios destinados al Sistema Eléctrico Nacional.

La conformación de este ecosistema productivo estaría acompañada por la Circunvalación de Navarrete, cuya terminación se prevé para finales de 2026, y por la instalación de una central regional del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), orientada a preparar personal para las nuevas actividades económicas.

El plan incorpora además ordenamiento territorial, renovación del cuartel policial, planificación del entorno portuario y la creación de un espacio cultural relacionado con la industria bananera, uno de los componentes históricos de la economía de la Línea Noroeste.

Punta Bergantín busca reposicionar la costa Norte.

En Puerto Plata, Punta Bergantín figura como otra pieza de la estrategia de expansión territorial, con una orientación fundamentalmente turística e inmobiliaria.

El proyecto procura atraer inversión hotelera y residencial y generar nueva actividad económica en una provincia que históricamente ha desempeñado un papel determinante en el turismo dominicano.

La apuesta gubernamental busca que Punta Bergantín contribuya a fortalecer nuevamente el posicionamiento de la costa Norte dentro del mapa turístico nacional, combinando inversión privada, desarrollo hotelero y proyectos habitacionales.

Cabo Rojo consolida la apuesta turística por el Suroeste.

La transformación de Cabo Rojo, Pedernales, constituye el componente sureño de la estrategia.

El modelo articula puerto de cruceros, infraestructura aeroportuaria, hoteles y nuevas conexiones viales con el propósito de construir un destino turístico de escala internacional en una zona que durante décadas permaneció al margen de las grandes corrientes de inversión del sector.

Según las proyecciones presentadas, el puerto de Cabo Rojo cerraría 2026 con unos 200,000 turistas, mientras que para 2027 la estimación ascendería a 350,000 visitantes.

A este entramado se suma el aeropuerto de Oviedo, cuya puesta en operación está llamada a mejorar la conectividad del destino y generar cientos de empleos.

Paliza informó que para febrero de 2027 está prevista la terminación del primer hotel de la zona, con 500 habitaciones. Otros dos establecimientos se encuentran en construcción y ya se desarrollan conversaciones para incorporar un cuarto proyecto hotelero.

La combinación de estas inversiones busca convertir a Pedernales en una nueva frontera de expansión turística y, simultáneamente, insertar al Suroeste en circuitos económicos de mayor escala.

Miches: expansión turística con infraestructura y capacitación

En la región Este, Miches fue presentado como otro territorio de creciente importancia dentro del nuevo mapa turístico dominicano.

La estrategia contempla acompañar la inversión privada con carreteras, servicios públicos y programas de capacitación que permitan preparar a las comunidades para integrarse a las actividades generadas por la expansión hotelera.

El planteamiento procura evitar que el crecimiento turístico se limite a la construcción de complejos y apuesta por vincularlo con formación laboral, infraestructura y participación de las economías locales.

Una estrategia para redistribuir la actividad económica.

La presentación realizada en Santiago proyecta una concepción de desarrollo regional basada en especializar los territorios de acuerdo con sus ventajas productivas y conectarlos mediante infraestructura, inversión y capacitación.

En ese esquema, Manzanillo asumiría una vocación logística, industrial y energética; Punta Bergantín reforzaría el corredor turístico del Norte; Cabo Rojo abriría una nueva frontera económica en el Suroeste, y Miches ampliaría el dinamismo turístico de la región Este.

El desafío estará en que las inversiones anunciadas no solo produzcan grandes infraestructuras, sino que logren encadenamientos productivos locales, empleos de calidad, capacitación de la población y una distribución territorial más equilibrada de las oportunidades económicas.

La apuesta presentada por Abinader coloca así el desarrollo regional como uno de los ejes de la política económica, con cuatro territorios llamados a modificar progresivamente el mapa de inversiones y actividad productiva de la República Dominicana.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here