Semana Santa: pausa, desigualdad y conciencia.

EDITORIAL | Vértice crítico.
La Semana Santa, más allá de su raíz religiosa, se ha consolidado como una pausa social que revela las fracturas de nuestra vida colectiva. En una sociedad atravesada por desigualdades estructurales, el descanso no se distribuye de manera equitativa, mientras unos se desplazan hacia el ocio, otros sostienen (en silencio), el funcionamiento mínimo del país.

Desde una mirada laica, este período no convoca a la penitencia, sino a la conciencia. La pausa no es solo descanso: es también un momento para observar qué tan justa es la sociedad que habitamos y qué tan normalizadas están sus asimetrías.


































