En el corazón histórico de Santo Domingo, organizaciones y dirigentes dominicanos evocan el legado de Caamaño para denunciar la injerencia extranjera y exigir la libertad de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Un acto de memoria, dignidad y firme compromiso antiimperialista que reafirma la solidaridad de los pueblos de Nuestra América.

































