El economista señala que la compra masiva de oro por bancos centrales y la escalada de precios fortalecen la balanza de pagos y las recaudaciones del país
Por La Redacción.

Santo Domingo. La escalada del precio del oro, tradicional refugio en contextos de incertidumbre y conflictos, está teniendo un efecto amortiguador sobre la economía dominicana, con impactos visibles en la estabilidad cambiaria y el aumento de las recaudaciones, según explicó el economista Henri Hebrard.
En declaraciones al programa El Día, Hebrard subrayó que el metal precioso vuelve a ocupar un papel central en los mercados internacionales, impulsado por una fuerte demanda institucional. “Estamos viendo un movimiento de compra de oro de gran magnitud, sobre todo por parte de los bancos centrales de China e India, que buscan proteger sus ganancias y reforzar reservas frente a la volatilidad global”, afirmó.
Ese comportamiento explica, a su juicio, el notable encarecimiento del oro en los últimos meses. Aunque el precio ha registrado correcciones puntuales, se mantiene muy por encima de las previsiones oficiales del Gobierno dominicano. Hebrard recordó que el presupuesto para 2026 estima un precio en torno a los 4.900 dólares la onza troy, cuando el valor de mercado sigue situándose unos 1.300 dólares por encima de esa referencia.
El economista destacó que, en los últimos 12 meses, el precio del oro ha aumentado más de un 90%, mientras que la plata también ha mostrado una trayectoria alcista, con incrementos que, en algunos momentos, se han triplicado. Algunos analistas internacionales —apuntó— no descartan escenarios de 6.000 o incluso 7.000 dólares la onza si se mantienen las tensiones geopolíticas y la demanda de activos refugio.
Para República Dominicana, uno de los principales productores de oro del continente y sede de una de las minas más relevantes a escala mundial, esa coyuntura está teniendo efectos directos. “Cuando sube el precio del oro, el primer impacto se siente en la balanza de pagos. El valor de exportación lo fija el mercado internacional, con referencia en Londres, y eso se traduce en mayores ingresos externos”, explicó.
Hebrard detalló que en el último año el país exportó alrededor de 2.600 millones de dólares en oro y plata. Según datos de la Dirección General de Aduanas, la exportación de oro creció un 62%, un aumento atribuido fundamentalmente al encarecimiento del metal más que a un incremento en el volumen extraído.
El macroeconomista sostuvo que esta dinámica contribuye a reforzar las reservas, a moderar presiones sobre el tipo de cambio y a mejorar las recaudaciones fiscales, aunque advirtió de que se trata de un beneficio ligado a una coyuntura internacional volátil. “El oro protege en tiempos de crisis, pero no sustituye una estrategia de crecimiento diversificada”, concluyó.

































