
Entre poesía, memoria histórica y compromiso social, el autor presentó su quinto libro rodeado de artistas e intelectuales en la casa de la Rectoría de la UASD, en la Zona Colonial.
Por Luís Rodríguez.

SANTO DOMINGO. En la histórica casa de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en plena Zona Colonial, la poesía se convirtió en un acto de memoria y conciencia. Allí, rodeado de artistas, intelectuales y amigos llegados de distintas partes del país, el periodista y poeta Domingo Acevedo presentó su nuevo libro de poemas: Anatomía de la sangre.

La actividad reunió a una amplia comunidad cultural que acudió para acompañar a casa llena la puesta en circulación del que constituye el quinto libro del autor, una obra concebida (según explicó el propio Acevedo), como un homenaje a quienes han entregado su vida por la libertad, la dignidad y la justicia.

El encuentro tuvo un tono íntimo y reflexivo, donde la literatura se mezcló con la memoria histórica y la reflexión política. Junto al autor intervinieron destacadas voces del ámbito cultural dominicano. Tomaron la palabra los poetas Jacinto Sención, José González Rossi, quien tuvo a su cargo la presentación del libro, Fausto Aybar, así como José Espinal Marcelo, prologuista de la obra. También participaron la maestra de psicología y artista María Esther Camacho, el artista plástico Wilfrido Velázquez Gómez, Guaroa Acevedo, hijo del autor, y la declamadora Nicole Román, quien aportó el tono emocional de la noche con la lectura de poemas.
En su intervención, Acevedo agradeció la presencia del público y destacó que Anatomía de la sangre es el resultado de un esfuerzo colectivo, tejido con la solidaridad de amigos y colaboradores que hicieron posible su publicación.

El poeta explicó que el libro se construye desde la evocación de las luchas históricas del pueblo dominicano y latinoamericano. La obra, dijo, se inspira en la memoria de figuras que encarnan la resistencia y la dignidad nacional, como Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón, Manolo Tavárez Justo y Francisco Caamaño.
“Este libro intenta ser un homenaje a la memoria de los hombres y las mujeres que, con su sacrificio, nos han dejado un legado de honor y dignidad”, expresó el autor ante los asistentes.

Más que una simple colección de poemas, Anatomía de la sangre se presenta como una reflexión ética sobre el mundo contemporáneo. Acevedo afirmó que su poesía nace de la convicción de que otro mundo es posible, uno sustentado en el amor, la justicia, la solidaridad y la paz.
En ese marco, el escritor también expresó su solidaridad con el pueblo palestino y reiteró su rechazo a las guerras imperialistas y a los proyectos de megaminería que, según advirtió, amenazan los recursos naturales de la República Dominicana.
“Avancemos hacia un nuevo amanecer donde los hombres y las mujeres, hermanados, podamos vivir en armonía y solidaridad”, afirmó.

La noche cerró entre aplausos, abrazos y lecturas poéticas. En la vieja casa de la rectoría, donde tantas páginas de la vida intelectual dominicana han sido escritas, la poesía volvió a ocupar el centro del escenario. Esta vez, con un libro que (como su título sugiere, intenta explorar la sangre de la historia y convertirla en palabra.
































