Por Luís Rodríguez.
Miami. La selección de la República Dominicana inició su participación en el Clásico Mundial de Béisbol con una exhibición de poder ofensivo y profundidad en el bullpen, imponiéndose con contundencia 12-3 sobre Nicaragua en un partido del Grupo D disputado en el estadio de Miami. El resultado reafirma la condición del conjunto caribeño como uno de los favoritos del torneo y amplía su historial positivo en el certamen a 21 victorias y ocho derrotas.

Durante buena parte del encuentro, el juego se desarrolló con equilibrio. Nicaragua presionó temprano al abridor dominicano Cristopher Sánchez, quien tuvo dificultades para controlar la ofensiva rival y abandonó el montículo tras apenas una entrada y un tercio de labor, luego de permitir varios imparables. Aun así, el zurdo dejó una marca peculiar en su corta salida al ponchar a cuatro bateadores en el primer episodio, un registro poco común en el torneo.
El manager Albert Pujols encontró rápidamente la respuesta en su cuerpo de relevistas. El bullpen dominicano estabilizó el juego y evitó que Nicaragua ampliara su ventaja inicial, permitiendo que la poderosa alineación criolla retomara el control del partido.
El punto de inflexión llegó en la sexta entrada. Con el marcador empatado a tres carreras, Manny Machado abrió el episodio con un doblete al jardín izquierdo. Acto seguido, Junior Caminero castigó un lanzamiento que viajó por encima de la cerca del jardín central, un cuadrangular de dos carreras que colocó a República Dominicana al frente y cambió el ritmo del encuentro.
A partir de ese momento, la ofensiva dominicana desplegó todo su potencial. En la séptima entrada, Vladimir Guerrero Jr. amplió la ventaja con un elevado de sacrificio que permitió anotar a Fernando Tatis Jr. con las bases llenas. Poco después, Julio Rodríguez conectó un jonrón solitario, mientras que Oneil Cruz, saliendo como bateador emergente, añadió un cuadrangular de tres carreras que terminó de sellar la diferencia.
En total, los dominicanos fabricaron seis carreras en el tramo final del juego, impulsadas por tres cuadrangulares que transformaron un duelo cerrado en una victoria holgada. Rodríguez, Guerrero y Cruz remolcaron tres carreras cada uno, subrayando la profundidad ofensiva del equipo.
El triunfo fue acreditado al relevista Seranthony Domínguez, mientras que el revés recayó en el lanzador nicaragüense S. Cruz.
El partido también se jugó en un ambiente de alta intensidad en las gradas. Miles de aficionados dominicanos acudieron al estadio de Miami, aunque la presencia de seguidores nicaragüenses aportó una atmósfera vibrante desde el primer lanzamiento.
Tras el triunfo, la selección dominicana tendrá una jornada de descanso antes de volver al terreno para enfrentar a Países Bajos en su siguiente compromiso del Grupo D, un duelo que podría marcar el rumbo de la clasificación en la primera fase del torneo.

































