El Cibao articula jornada de presión social: convocan huelga regional para finales de abril
Por Luís Rodríguez.

Santiago. Un bloque de organizaciones sociales y comunitarias del norte del país formalizó una convocatoria de movilización escalonada que desembocará en una huelga regional el próximo 27 de abril, en lo que describen como una respuesta coordinada frente al deterioro de las condiciones económicas y sociales en el Cibao.


La plataforma, integrada por colectivos populares, sectores profesionales y actores vinculados a la producción local, plantea que la protesta surge de un “acumulado de demandas insatisfechas” en materia de servicios básicos, seguridad ciudadana y costo de vida. La iniciativa contempla manifestaciones simultáneas en ciudades clave como San Francisco de Macorís, Salcedo, Moca, Navarrete, Licey y Santiago.
Presión social por costo de vida y modelo económico
Los convocantes sostienen que la actual coyuntura económica ha trasladado el peso de la crisis hacia los sectores de menores ingresos, citando incrementos sostenidos en alimentos, combustibles y medicamentos. A su juicio, esta dinámica ha erosionado tanto el poder adquisitivo de los trabajadores como la sostenibilidad de pequeños y medianos productores.
En su diagnóstico, también se advierte una tensión estructural entre la producción nacional y los esquemas de importación, lo que (según argumentan), estaría afectando la seguridad alimentaria y provocando pérdida de empleos en rubros agropecuarios tradicionales.
Agenda de demandas multisectoriales
El pliego reivindicativo presentado por la coalición abarca un conjunto amplio de medidas de política pública, entre ellas:
- Reducción de precios en bienes esenciales (alimentos, combustibles, energía eléctrica).
- Aumento general de salarios y políticas activas de empleo.
- Apoyo financiero y técnico a productores agrícolas y sectores productivos locales.
- Inclusión de trabajadores del transporte en el sistema de seguridad social.
- Revisión del modelo de aseguramiento (ARS/AFP).
- Garantías de acceso al agua como servicio público no privatizado.
- Protección ambiental, incluyendo la defensa de zonas como Loma Miranda.
Asimismo, exigen la ejecución de obras comunitarias pendientes, mejoras en infraestructura básica y planes de vivienda accesible, especialmente en zonas vulnerables.
Movilización con carácter regional
La jornada ha sido definida como una “huelga cívica pacífica”, con respaldo (según sus organizadores), de segmentos del comercio, transporte, educación y sectores medios urbanos. La estrategia apunta a una paralización parcial de actividades en múltiples municipios del Cibao, combinada con protestas en vías públicas.
El movimiento busca enviar una señal política clara sobre el malestar acumulado en la región, posicionando la protesta no solo como una reacción coyuntural, sino como un plebiscito directo al rumbo de la política económica y social.
Escenario abierto
La convocatoria introduce un nuevo punto de tensión en el panorama nacional, en un contexto marcado por presiones inflacionarias y debates sobre el impacto local de la economía global. El nivel de adhesión y la respuesta de las autoridades serán determinantes para medir el alcance real de esta jornada de protesta en el norte del país.


































