“Frente a estos acontecimientos de este domingo, habrá mucha tinta por donde escribir.”
Por LUIS TAVERAS | Vértice crítico.

Este domingo se viste de elecciones en dos puntos estratégicos desde el punto de vista de la geopolítica: a saber, en el Perú y en Hungría.

Aunque parezcan lejos de nuestros horizontes, en Hungría, aparte de los resultados electorales de este domingo —que definirán estilos de gobierno autoritarios o próximos a la democracia liberal (un régimen híbrido)—, existen otras implicaciones mucho más complejas, como la permanencia o no de ese país en la Unión Europea y, con ello, una postura más similar a la posición conservadora. En este punto, tanto Donald Trump como Vladimir Putin apoyan la permanencia del líder conservador Viktor Orbán frente a Péter Magyar, un disidente del mismo partido oficialista en el poder (que tiene más de 10 años gobernando). Los resultados de estas elecciones influirán significativamente en la visión de la Unión Europea frente al conflicto en Ucrania.
En el Perú se llevará a cabo la primera vuelta de unas elecciones que apuntan a una segunda vuelta. En ella participan 35 candidatos, en una competencia electoral donde la sociedad refleja una combinación de disgusto, apatía y fragmentación política, lo que ha llevado al país a tener ocho presidentes distintos en una década. Al parecer, habrá segunda vuelta (pautada para el 7 de junio), donde, según las encuestas actuales, podría resultar ganadora la inefable Keiko Fujimori (hija del expresidente Alberto Fujimori).
Cabe recordar que en ese país se encuentra el puerto de Chancay, obra cumbre de la visión china sobre el comercio y la transportación. El intercambio comercial entre Perú y China ronda los 40 mil millones de dólares.

































