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CARTA ABIERTA: De la UNNOH, el CENEH, la CUTRASEPH y el Colegio de Jóvenes Abogados de Puerto Príncipe

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Puerto Príncipe, 10 de agosto de 2026

CARTA ABIERTA

De la UNNOH, el CENEH, la CUTRASEPH y el Colegio de Jóvenes Abogados de Puerto Príncipe

Al Sr. Vijonet DEMERO

Ministro de Educación Nacional y Formación Profesional (MENFP)

Asunto:

Puesta en evidencia de la incoherencia de una reforma curricular desconectada y de la necesidad de suspender inmediatamente su implementación

Señor Ministro:

Nosotros, las organizaciones sindicales arriba mencionadas y el Colegio de Jóvenes Abogados de Puerto Príncipe, comprometidos con la lucha por una mejora significativa de las condiciones docentes en Haití y por una educación haitiana descolonizada, en la que la historia nacional, la cultura haitiana y los valores ciudadanos ocupen por fin el lugar que merecen, le dirigimos esta carta abierta para expresar nuestra profunda preocupación ante la implementación de una reforma curricular emprendida por el Ministerio de Educación Nacional al margen de una reforma integral y estructural del sistema educativo haitiano y de un verdadero proyecto de sociedad.

Requisitos previos para una reforma curricular exitosa

Para dar frutos y generar resultados pertinentes, un currículum debe funcionar en interacción con todos los demás componentes del sistema educativo que lo rodean y estar respaldado por un proyecto de sociedad.

La educación constituye una unidad funcional compleja en la que cada componente influye en los demás e interactúa con ellos de forma permanente. El currículum representa uno de los eslabones de esta cadena. Cuando se transforma un solo eslabón sin transformar los demás, existe el riesgo inevitable de que el sistema en su conjunto pierda coherencia y eficacia.

Los alumnos, los estudiantes, los docentes, las familias y la sociedad haitiana en su conjunto necesitan una reforma coherente, planificada, inclusiva y sostenible, que tenga en cuenta todos los eslabones de la cadena educativa y todas nuestras aspiraciones colectivas.

El currículum obtiene su sentido, legitimidad y pertinencia del proyecto de sociedad al que está vinculado. Asimismo, su éxito y eficacia dependen de su interacción constante con los demás componentes del sistema educativo.

Una verdadera transformación educativa no puede llevarse a cabo de forma fragmentada. Requiere una visión holística y sistémica en la que los programas, los métodos pedagógicos, la evaluación, la formación y el estatus de los docentes, la financiación, las infraestructuras, la gobernanza y las políticas educativas avancen simultáneamente y en perfecta sinergia.

Los sesgos detectados en el actual proceso de reforma curricular del MENFP

Si bien la intención de replantear los programas de enseñanza es, en sí misma, loable, el método empleado adolece de una falla metodológica importante: la incoherencia fundamental de diseñar una reforma de los contenidos al margen de una reforma educativa global y estructural y de un proyecto de sociedad.

A nuestro juicio, este enfoque constituye un grave error estratégico, susceptible de generar efectos perjudiciales para el presente y el futuro de nuestro país.

Ciertamente, es necesario actualizar los programas escolares para adaptarlos a las realidades contemporáneas y permitirles responder a los desafíos estructurales que afronta nuestro sistema educativo. No obstante, una modificación de los programas, por sí sola, no puede arrojar resultados pertinentes y duraderos.

Modificar los contenidos sin replantear simultáneamente los métodos pedagógicos, los recursos de enseñanza y aprendizaje, los mecanismos de evaluación, las infraestructuras escolares, la financiación adecuada y sostenible del sistema, las condiciones de enseñanza y aprendizaje, así como la remuneración y el estatus del profesorado, equivale a construir un edificio sobre cimientos frágiles.

Los expertos en educación y los técnicos de la Oficina Internacional de Educación de la UNESCO (UNESCO-OIE) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que han colaborado en esta iniciativa saben tan bien como nosotros que aislar el diseño curricular de cualquier visión social coherente constituye un enfoque metodológicamente cuestionable y pedagógicamente incompleto.

Señor Ministro:

La sociedad haitiana no puede esperar nada verdaderamente duradero de una reforma curricular aislada o desconectada de un proyecto de sociedad y de una visión global que integre la formación y profesionalización docente, la mejora de las condiciones del profesorado, el fortalecimiento de la infraestructura escolar, el acceso equitativo a recursos pedagógicos, la financiación del sistema educativo y la adaptación de la educación a las realidades socioeconómicas, culturales y políticas del país.

Un programa escolar actualizado o replanteado en tales condiciones corre el riesgo de convertirse, en el mejor de los casos, en una reforma efímera y, en el peor, en una iniciativa contraproducente.

Señor Ministro:

En estas circunstancias, los responsables de diseñar esta reforma desconectada de una visión global corren el riesgo de centrarse esencialmente en la mecánica pedagógica —distribución de horarios, coeficientes de las asignaturas, elección entre el «enfoque por competencias» y el «enfoque por objetivos», etc.— y de limitarse a responder a la pregunta: «¿Cómo enseñar?».

Sin embargo, la pregunta fundamental sigue siendo: «¿Por qué enseñar?».

A este respecto, quedan sin respuesta varios interrogantes esenciales.

¿Se han seleccionado las asignaturas del programa escolar revisado a partir de un análisis previo de las necesidades económicas actuales y futuras de nuestro país? ¿Responden a las necesidades reales de la población haitiana y a las perspectivas de desarrollo nacional? ¿Qué articulación existe entre la formación que ofrece la escuela y las orientaciones económicas, sociales, científicas, tecnológicas y culturales que el país pretende seguir?

¿Acaso no corremos el riesgo, a falta de dicha articulación, de generar masivamente graduados desempleados, dotados de competencias que no responden ni a las necesidades de la sociedad ni a un proyecto económico nacional claramente definido?

Aislar el plan de estudios del resto de las estructuras educativas y de un proyecto de sociedad equivale a fragmentar la acción pública y a movilizar recursos valiosos en torno a una reforma que corre el riesgo de no producir los resultados esperados.

Las perspectivas desastrosas de una reforma curricular marcada por incoherencias

Queremos recordarle que esta reforma curricular, tal como ha sido concebida, no puede en modo alguno definir los valores, la ética y los comportamientos que se esperan del ciudadano haitiano del mañana, ni presentar el perfil del hombre o la mujer haitianos que deseamos ver surgir.

Desde esta perspectiva, la escuela haitiana solo puede instruir, es decir, transmitir conocimientos, sin llegar a educar ni formar verdaderamente para la ciudadanía. Seguirá produciendo, por tanto, «piratas y filibusteros», así como «ciudadanos en tránsito».

Corre así el riesgo de perpetuar la formación de individuos desconectados de su entorno, carentes de sentido cívico, sin un verdadero arraigo nacional, enfrentados a una profunda crisis de identidad, que desconocen su historia y que, en ocasiones, incluso menosprecian su propia cultura.

Señor Ministro:

Una reforma educativa no puede ser únicamente asunto de técnicos y consultores. Debe ser el fruto de una elección de sociedad, de un debate sobre los desafíos nacionales e internacionales y de un compromiso colectivo.

Mal concebida y, en consecuencia, mal percibida por los docentes, los padres, los alumnos y la sociedad en su conjunto, esta reforma está, a nuestro juicio, condenada al fracaso.

Por ello, le solicitamos formalmente:

1. La suspensión inmediata de la implementación de esta reforma curricular, mientras no se integre en un marco global, inclusivo, coherente y sostenible de transformación del sistema educativo haitiano.

Solo un marco de esta naturaleza permitirá construir una escuela haitiana a la altura de los desafíos de nuestro tiempo y de las legítimas aspiraciones de nuestro pueblo.

2. La apertura de un diálogo nacional sobre la reforma educativa que reúna a todos los actores implicados, en particular a los sindicatos docentes, los representantes de los padres, los alumnos y estudiantes, las organizaciones sociales y políticas, las colectividades territoriales, los universitarios, los expertos en educación, así como a los diversos socios sociales y técnicos.

Este diálogo deberá permitir diseñar y elaborar un plan global de reforma sostenible del sistema educativo haitiano, vinculado a nuestras realidades nacionales y respaldado por un verdadero proyecto político, económico, social y cultural.

La cuestión curricular deberá integrarse naturalmente en dicho proceso, pero bajo una visión coherente, sistémica, viable y compartida.

Señor Ministro:

Esperamos que comprenda el sentido y el alcance de nuestra gestión y, a la espera de una respuesta diligente y a la altura de las cuestiones planteadas, le rogamos acepte, señor Ministro, la expresión de nuestra más alta consideración.

Por la UNNOH

Josué MÉRILIEN

Por el CENEH

Jean-Mary FERDINAND

Por la CUTRASEPH

Esther ELOY

Por el Colegio de Abogados Jóvenes de Puerto Príncipe

Abogado Eddy-Paul FLEURANT

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