
El sector sindical advierte que modificar la cesantía rompería el equilibrio laboral construido desde 1992 y presiona al Congreso para aprobar la reforma sin dilaciones.

Por José Espinal Marcelo | Vértice critico.
Santo Domingo. El movimiento sindical dominicano intensificó su llamado al Congreso para aprobar sin dilaciones la reforma del Código de Trabajo, argumentando que el proyecto, tal como fue remitido por el Poder Ejecutivo, refleja un equilibrio entre modernización normativa y preservación de derechos adquiridos.
La Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), sostiene que, en el actual contexto legislativo, no existen fundamentos para posponer la aprobación ni introducir modificaciones que afecten la cesantía laboral, considerada por el sector como un pilar de estabilidad social. La organización interpreta como una señal favorable las posturas asumidas por los presidentes de ambas cámaras, lo que sugiere un eventual consenso político en torno al texto vigente.
Representantes sindicales subrayan que la reforma no persigue una reducción de garantías laborales, sino una actualización progresiva del marco legal. Recuerdan que desde 2014 el sector ha promovido cambios estructurados bajo el principio de no regresividad, en línea con estándares internacionales de protección al trabajo.
El argumento central se apoya en la experiencia acumulada desde la promulgación del Código de Trabajo de 1992, al que atribuyen haber contribuido a un clima de paz laboral y crecimiento sostenido en la actividad empresarial. Para los sindicatos, alterar elementos clave como la cesantía podría erosionar ese equilibrio.
La discusión en el Congreso se perfila así como una prueba de consistencia entre el discurso de modernización económica y el compromiso con los derechos laborales, en un momento en que el país busca sostener su ritmo de expansión sin comprometer la cohesión social.

































