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Por Luís Rodríguez | Vértice Crítico.

Santo Domingo. En un momento en que comienzan a emerger las primeras señales de competencia interna rumbo a las elecciones presidenciales de 2028, el presidente de la República, Luis Abinader, exhortó a la dirigencia y militancia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) a preservar la unidad y concentrar sus esfuerzos en los desafíos que enfrenta el país.
Durante una reunión del Comité Nacional de la organización oficialista, el mandatario sostuvo que los verdaderos retos del partido y del Gobierno no se encuentran dentro de sus propias filas, sino en los problemas estructurales que aún afectan a amplios sectores de la población dominicana.
“El atraso, la pobreza y la desigualdad son los adversarios que debemos enfrentar”, planteó Abinader al dirigirse a los principales dirigentes del partido, en un discurso marcado por llamados a la cohesión interna y al fortalecimiento institucional.
El jefe de Estado advirtió que las diferencias y debates partidarios deben gestionarse en los espacios internos de la organización, al tiempo que recordó que la ciudadanía otorgó su confianza al PRM para gobernar y ofrecer soluciones a las necesidades nacionales.
En ese contexto, defendió el modelo de liderazgo compartido que caracteriza al partido gobernante y afirmó que la fortaleza de la organización descansa en su capacidad para integrar distintas corrientes y liderazgos bajo un mismo proyecto político.
Abinader reconoció que dentro del PRM existen aspiraciones legítimas de cara a la sucesión presidencial de 2028, pero insistió en que la prioridad actual debe ser consolidar los avances de la gestión gubernamental y mantener la estabilidad política alcanzada en los últimos años.
Las declaraciones del mandatario se produjeron durante una sesión en la que el Comité Nacional aprobó el cronograma y las normas que regirán la renovación de las autoridades partidarias. El proceso culminará con la elección de una nueva dirección política prevista para agosto próximo.
La reunión fue interpretada por observadores políticos como un mensaje dirigido a evitar que la carrera por la candidatura presidencial genere fracturas prematuras dentro de la principal fuerza política del país. Con varios dirigentes posicionándose para el futuro escenario electoral, la dirección del PRM busca preservar la disciplina interna y proyectar una imagen de cohesión ante la opinión pública.
El llamado presidencial reafirma la intención del oficialismo de concentrar el debate político en los resultados de gestión y en los desafíos económicos y sociales pendientes, mientras comienza a tomar forma la competencia que definirá el liderazgo del partido para el próximo ciclo electoral.





































