En el Día del Maestro, quiero expresar mis felicitaciones a todos los maestros dominicanos, en especial a mi profesor, Carlos Martínez.
A Carlos Martínez lo conocí en el año 2018, durante una Marcha por las Ciencias, organizada por Robinson Guerrero, dirigente del Frente Estudiantil Flavio Suero (FEFLAS).

Ese año inicié mi militancia en el FEFLAS y, desde entonces, he sido feflista para siempre. Además, incorporé la lucha social a mi ADN.
Escribir sobre Carlos Martínez es escribir sobre un hombre que forma personas, no solo ideas. Tuve el honor de que fuera mi orientador en la lucha sociopolítica y, al mismo tiempo, el impulso que me lanzó a la investigación científica. Hoy sigue vigente, activo y continúa siendo una referencia.
Carlos Martínez es un científico de pura cepa. Su laboratorio no es solo de bata, balanzas y microscopios. También es la calle, el debate, el libro abierto y la pregunta incómoda. Me enseñó que investigar es un acto de compromiso con la verdad y que hacer política sin método científico es solo ruido.
Su firmeza no es dureza; es convicción. Es sostener principios cuando todos ceden; es exigir rigor cuando otros se conforman; es decir: «Eso no está probado», antes que aplaudir por simpatía.
Su honor se refleja en la coherencia. Predica con el ejemplo: estudia, lee, trabaja, enfrenta los desafíos y no se esconde. En tiempos de atajos, escogió el camino largo de la formación, la disciplina y el servicio. Por eso, su palabra tiene peso.
La admiración nace del ejemplo. Me orientó en momentos de presión sociopolítica con cabeza fría y sentido ético. Me inspiró a acercarme al mundo científico con la misma seriedad con que se debe asumir el mundo social. Hoy, como microbiólogo, aplico todos los días lo que él me inculcó: rigor, pensamiento crítico y responsabilidad ciudadana.
La República Dominicana necesita más hombres como Carlos Martínez: científicos que orienten, ciudadanos que no negocien sus principios y maestros que convivan con la lucha social y la defensa de los derechos.
Por su firmeza, por su honor y por seguir inspirando, mi admiración y mi respeto, siempre.
Atentamente,
Starling Villar
Microbiólogo – UASD
Auxiliar de Investigación, CIBIMA-IBC
Ciudad Universitaria, República Dominicana







































