
Por Alfredo Rodríguez | Vértice Crítico

La inteligencia artificial, en algún momento, beneficiará a la naturaleza y a todos los habitantes del planeta Tierra, pero solo en el momento en que esta herramienta del conocimiento llegue a estar bajo el control del movimiento obrero, porque este le dará un uso humano a dicho conocimiento.
Estos garabatos buscan ahondar un poco en el artículo en circulación del compañero Héctor Miolán sobre la IA. (Lo hago sin la autorización de él).
Hola, teórico. Como siempre lo haces, te veo a la vanguardia, abordando un tema de actualidad muy interesante, pero que aparece aún poco atendido por el Movimiento Revolucionario.
Tu punto de vista es atinado porque, de alguna manera, el factor humano intervendrá en los procesos productivos, pero también hay que entender que, de manera importante, esto afectará a la clase obrera mundial y a todo el proletariado en sentido general.
Mientras sea la burguesía capitalista quien esté en control de esta suprema tecnología para producir riqueza económica, las precariedades del movimiento obrero seguirán aumentando.
El presente y el futuro de los obreros y de sus familias, de tener una vida digna y acceso a los bienes de consumo, siguen estando en manos y bajo la responsabilidad social del movimiento comunista. Hoy, más que nunca, es así, porque es el único garante de un uso equilibrado y humano de la inteligencia artificial.
La corriente del comunismo mundial está en la obligación de ponerse al día, ahora más que nunca, y de sacar adelante las tareas propias de la revolución, consistentes en organizar, educar y preparar para la lucha al proletariado mundial, porque esta IA afectará por igual a todos los trabajadores mientras sea la burguesía quien esté en control de la misma.
Desde ya se pueden establecer las cantidades de penurias y calamidades que le esperan al proletariado mundial mientras esta avanzada tecnología artificial, aplicada a la producción de riqueza social, esté en manos de la burguesía capitalista.
No hay que ser magos ni prestidigitadores para prever las desgracias existenciales futuras que les esperan a la clase obrera y a sus familias mientras sean los capitalistas quienes estén en control de esta avanzada tecnología.
Si hasta el momento la explotación social del trabajo del proletariado ha sido cruda y descarnada, imaginemos lo triste y desventurada que será la situación futura e inmediata con los despidos masivos de trabajadores que provocará este nuevo mecanismo de explotación.
Manteniéndose igual de inhumana y salvaje la explotación de la fuerza de trabajo, en lo adelante esto será mucho peor con la entrada definitiva en escena de la IA.
La inteligencia artificial, por el momento, será una avenida más para seguir induciendo a los explotados del planeta a una miseria mucho mayor de la que ya tienen.
Ese cuadro de explotación extrema del trabajo social será así hasta que llegue el momento en que sea el movimiento comunista internacional quien logre tomar en sus manos y controlar esta avanzada herramienta del conocimiento para ponerla al servicio de toda la humanidad.
Seguiremos viendo millones y millones de obreros despedidos de sus fuentes de trabajo, y entristece y crea mucho pesar y dolor en los hombres y mujeres de conciencia comprender que aún está lejano el momento de su liberación.
El movimiento comunista local, regional y mundial tiene que concluir su largo receso de inactividad política de clase con el proletariado y abocarse a serias tareas de trabajo alrededor de esta clase para enfrentar los problemas del presente y los que se nos vienen encima en el futuro inmediato, que serán aún mayores cuando los capitalistas tengan en uso pleno la IA.
Así que, camarada Miolán, los hombres y las mujeres que nos autorreclamamos revolucionarios, conscientes del terrible momento que vive la clase trabajadora del planeta y de nuestro país, de manera particular, debemos sacudirnos el moho de la inercia política y de la incomprensión de la filosofía materialista de la historia y sus aportes a la lucha de clases.
Debemos prepararnos para una lucha tenaz, persistente y organizada junto al proletariado de cualquier país, principalmente al nuestro.
Tenemos que empezar por aportar nuestro granito de arena en los terrenos ideológico-políticos del movimiento y de construcción del trabajo organizativo al interior de la clase y al interior de nuestras filas orgánicas.





































