
Por Domingo Acevedo | Vértice crítico.


La izquierda y los grupos revolucionarios se han quedado rezagados en el debate sobre la denominada "ley mordaza" y frente a la implementación de las medidas económicas que el Gobierno ha empezado a ejecutar de manera paulatina.
Han dejado el escenario a los influencers, quienes han convocado cacerolazos, amenazan con un paro nacional y han presentado propuestas de modificación a los artículos del Código Penal que, a su juicio, atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la protesta.
Mientras tanto, la izquierda y los grupos revolucionarios observan desde las gradas cómo se desarrollan los acontecimientos, incapaces de articularse y asumir un rol más activo en la actual coyuntura que vive el país.
Reflexionemos, compañeros: trabajemos por la unidad y volvamos a las calles a organizar al pueblo. No dejemos el escenario a esos grupos recalcitrantes, financiados —según se denuncia—, por sectores oscuros de la ultraderecha y la embajada norteamericana.
¡Despertemos y volvamos a los barrios a educar, organizar y luchar!






































